Reportaje:

Otro 'goya' debajo del 'goya'

En el Rijksmuseum de Ámsterdam, el 'Retrato de don Ramón Satué' ocultaba otra obra del pintor - Podría tratarse de la figura de José Bonaparte

Un goya sobre otro goya. Eso es lo que ha descubierto el Rijksmuseum de Ámsterdam al analizar la tela Retrato de don Ramón Satué, pintada por el artista aragonés en 1823. El hallazgo ha sido posible gracias a una nueva técnica de análisis químico a base de rayos X fluorescentes, denominada Scanning Macro X Ray-Fluorescence Spectometry. Valiéndose de un escáner portátil, los investigadores se han introducido en las capas de óleo y han encontrado otro retrato, esta vez de un oficial napoleónico. Su rostro, hasta ahora oculto, no aparece bien definido. Pero el uniforme, del Ejército de Caballería, y sus condecoraciones son las propias de un general. Podría ser incluso José Napoleón, rey de la España ocupada por los franceses y hermano mayor de Napoleón Bonaparte.

Nuevas técnicas de fluorescencia y rayos X dieron pie al hallazgo
Los responsables del museo se negaron a que el cuadro viajara a España

"Con el escáner movible podemos desplazarnos al museo y analizar todas las capas de pintura. Así reconstruimos los colores que están debajo de la imagen visible para el público. Y todo ello sin tocar apenas el lienzo", según Joris Dik, de la Universidad Técnica holandesa de Delft. Su equipo ha desarrollado la técnica junto con la Universidad belga de Amberes. El trabajo que efectúan es parecido al de un arqueólogo, si bien escribiendo poco a poco la historia del cuadro a través de sus pigmentos.

Para el Rijksmuseum se trata de todo un descubrimiento. El Retrato de don Ramón Satué es la única obra de Goya (1746-1828) conservada en un museo de Holanda. Presentada como una joya, la historia del cuadro está ligada a la de España. Satué era juez y ministro del Consejo de Indias. Provenía de una familia aragonesa del alto clero y su hermano, Pedro, fue canónigo del Pilar de Zaragoza. Según los expertos holandeses, Goya debió pintar al oficial francés entre 1808 y 1813. Al precipitarse los acontecimientos de la Guerra de Independencia española, el cuadro quedó atrás al batirse en retirada las tropas de Napoleón en 1813. Años después, el pintor retrató a Satué y lo hizo sobre el lienzo del francés. La obra inacabada, con un invasor napoleónico como modelo, podía comprometerle. Goya había apoyado la Constitución liberal de 1812, jurada por Fernando VII en 1820. Cuando el rey -tras el accidentado Trienio Liberal- fue repuesto en 1823 en el poder como monarca absolutista, el pintor se ocultó en casa de Satué. Con el tiempo, la obra ha pasado a ser una de las más valiosas de la extensa producción goyesca.

En opinión de los expertos del Rijksmuseum holandés, se trata de una obra irrepetible que cuelga en estos momentos en otro museo, el Boymans-van Beuningen, en Rotterdam. Se trata solo de una cesión temporal. En 2013, cuando concluya la restauración del Rijksmusem, la pieza regresará a la capital para ser instalada en su edificio central. Sin embargo, los responsables del museo nunca han accedido, alegando motivos de conservación, a las peticiones de préstamo cursadas desde España. La última de ellas, desde el mismísimo Museo del Prado.

El <i>Retrato de Ramón Satué</i> y, a la derecha, la obra descubierta bajo el óleo.
El <i>Retrato de Ramón Satué</i> y, a la derecha, la obra descubierta bajo el óleo.RIJKSMUSEUM

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 20 de septiembre de 2011.

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