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Las escuelas arrancan en Cataluña defendiendo la inmersión lingüística

El curso escolar empezó ayer en Cataluña con la polémica sobre la lengua como principal protagonista en las escuelas y en la calle. Por la mañana, los centros recibieron a los alumnos con paredes repletas de carteles en defensa de la inmersión lingüística; por la tarde, miles de ciudadanos se concentraron ante todos los Ayuntamientos de la comunidad en protesta por el auto del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que reclama a la Generalitat asumir el castellano como lengua vehicular tras la denuncia de una familia.

"Escuela en catalán", reclamaron unos 2.000 ciudadanos ante el consistorio barcelonés en la mayor concentración de la jornada, que acabó con lemas en favor de la independencia. Unos 500 ciudadanos se concentraron ante el Ayuntamiento de Girona, mientras en Tarragona y Lleida se manifestaron unas 400 personas. En las escuelas, tras los carteles en defensa del catalán, los padres tampoco mostraron inquietud sobre el asunto. "Aquí se viene a estudiar. Nos preocupa más que nos den la beca para el comedor, nuestros hijos dominan el catalán y el castellano", destacó un padre tras dejar a su hijo en clase.

Los principales Ayuntamientos también preparan declaraciones institucionales contra el recurso. El consistorio de Badalona aprobó una moción en apoyo a la escuela catalana con los votos en contra del PP, partido que gobierna en la localidad. El Ayuntamiento barcelonés, por su parte, convocó un pleno extraordinario para el 23 de septiembre en el que pretende aprobar una moción similar, informa Camilo S. Baquero. El Parlamento de Cataluña también acordó que aprobará en la reunión de la Junta de Portavoces del próximo 20 de septiembre, una declaración conjunta en defensa del modelo educativo, con los votos de CiU, PSC, ERC e ICV.

Ningún partido, sin embargo, se refirió a las declaraciones del ministro de Educación, Ángel Gabilondo, que pidió "expresamente" al Gobierno catalán que cumpla el auto del TSJC que reconoce a unos padres el derecho a que sus hijos reciban enseñanza en castellano. Lo hizo tras defender el modelo lingüístico catalán y señalar que el Congreso elaborará una moción transaccional que exprese el apoyo de la Cámara a la inmersión lingüística.

Este apoyo institucional apuntalará la inmersión pese al embrollo judicial, confió la consejera de Enseñanza de la Generalitat, Irene Rigau, que lamentó que la polémica lingüística protagonizara la vuelta de los alumnos catalanes. "No estoy preocupada", señaló sobre el conflicto. "No puede cambiarse la lengua vehicular a petición de una familia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de septiembre de 2011