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Entrevista:JAIME ORAÁ | Rector de la Universidad de Deusto

"El horizonte laboral de los jóvenes no será tan malo en una década"

Jaime Oraá (Bilbao, 1953), es rector de la Universidad de Deusto desde 2003, cargo que renovó para su tercer mandato al frente de la centenaria institución en verano de 2010. Estudió la licenciatura de Derecho y Economía en esta universidad, pero después acudió al extranjero para completar su formación en ciudades como Oxford, Roma, La Haya o Estrasburgo. En 1975 ingresó en la Compañía de Jesús y en la década de los noventa regresó a Deusto como profesor -de Derecho Internacional y Derechos Humanos- y posteriormente decano de la facultad en la que estudió años atrás.

Irradia tranquilidad y serenidad, aunque los montones de papeles sobre la mesa de su despacho bien podrían indicar lo contrario. El rector de Deusto, Jaime Oraá, recibe sumergido en los preparativos del 125 aniversario de esta institución y convencido de que la vía para que Euskadi salga de la crisis es la educación.

Pregunta. ¿Deusto está resistiendo a la crisis?

Respuesta. Esta crisis es muy importante, pero en sus 125 años, Deusto ha pasado en toda su historia por otras muchas. Una universidad no puede vivir ajena a la sociedad, tiene que responder a la crisis y ayudar a salir de ella.

P. ¿Cómo debe ayudar?

R. Un país como el nuestro, sin materias primas ni otras riquezas, tiene que basarse en el capital humano, en la sociedad del conocimiento. Cuanto más formados estén los componentes de la sociedad, tendrán un acceso más fácil al mercado de trabajo, crearán empresas y generarán ideas innovadoras que beneficien a la sociedad.

"Las empresas piden gente más humana, con valores y responsabilidad"

"Décadas atrás, Deusto pudo bajar su prestigio un poco, pero ahora no es así"

"Nuestros jóvenes se enfrentan al riesgo de globalización de la superficialidad"

"Otras universidades españolas han presentado ERE, nosotros no"

P. ¿Han aplicado recortes?

R. Sí, evidentemente, los sacrificios están a la orden del día en todas las instituciones. Tenemos que lograr una utilización más efectiva de los recursos. Por ejemplo, no hemos subido los honorarios de los profesores, una medida que ha sido una norma en los centros públicos.

P. Un grupo de sus profesores protestan...

R. Estamos en diálogo con ellos, hemos ofrecido incentivos variables importantes, pero tienen que ser conscientes de la situación económica. Las universidades del resto de España están haciendo Expedientes de Regulación de Empleo (ERE). Nosotros no hemos hecho ninguno.

P. ¿Cómo puede afectar a la generación joven de ahora la crisis?

R. Cada generación es hija de su tiempo. Esta también lo es. Es ella misma y sus circunstancias, como decía Ortega y Gasset. Es la generación de la crisis, del 15M, de las nuevas tecnologías. Hoy en día algunos hablan de que las universidades deben formar a los estudiantes como personas con un conocimiento profundo porque en el tipo de sociedad que están viviendo uno de los riesgos es la globalización de la superficialidad. Que vivan en un mundo hecho a su medida, en el que pueden hacer zapping, cambiar a su antojo las relaciones personales a través del chat... No es un conocimiento del mundo real, es un mundo que cada uno se lo hace a su medida a través de las nuevas tecnologías. La universidad tiene una enorme responsabilidad para que lleguen a un conocimiento real de la realidad y además de ser profesionales competentes. Las empresas no quieren a gente que sepa muchas matemáticas, quieren a gente que sea mucho más humana, con valores y responsabilidad social. La crisis económica ha sido causada por una crisis ética y por una actuación irresponsable de muchas personas, en empresas y en el sector financiero, que se han movido por el absoluto lucro. En Deusto tenemos una enorme preocupación, por eso hemos incluido en nuestros programas de empresariales la dimensión ética y la responsabilidad social.

P. ¿Han aumentado sus alumnos este año?

R. Las cifras provisionales indican que estamos capeando bien la crisis. La bajada de la natalidad no ha supuesto otra de alumnos. Hay un ligero aumento.

P. ¿Cuánto empleo encajado logran?

R. Según nuestras estadísticas, en la última generación tenemos tasas de inserción altísimas, de un 92%, en general en un trabajo encajado. En la última generación han bajado un poco los datos, pero siguen altos.

P. Entonces, el rector de Deusto no ve en sus pasillos los jóvenes desesperanzados.

R. Sí, esa desazón es algo general. Pero también es un dato que las personas con un mayor nivel de educación superior ciertamente encuentran empleo más rápido. Los doctores, por ejemplo, tienen un paro prácticamente inexistente. Hay que alimentar la ilusión y la esperanza de alumnos, profesores y padres.

P. ¿Hasta qué punto las empresas tienen capacidad de absorber doctores?

R. Uno de los grandes problemas que tenemos es la bajísima natalidad. La proyección de 15 o 20 años es terrible, vamos a necesitar mucha más mano de obra de la que producimos, habrá que importar. Por tanto, en una década, el horizonte de empleo de nuestros jóvenes no será tan malo. Tenemos que hacer cada vez estudios más profundos para ver qué tipo de personas va a necesitar el mercado entonces. En este sentido nosotros como país la única forma de ser competitivos es invertir en investigación, conocimiento e innovación. Es absolutamente indispensable invertir en investigación en los sectores clave.

P. Celebran el 125 aniversario de Deusto. ¿Qué haría si tuviese la oportunidad de refundarla?

R. Seguiría haciendo lo mismo. Leyendo la historia de Deusto he llegado a la misma conclusión. Apostaríamos por la excelencia académica, docente, investigadora y por la ética.

P. ¿Cree que Deusto mantiene su prestigio de antaño?

R. Creo que hemos respondido a los retos. Incluso si en alguna época, en décadas anteriores, la universidad ha podido bajar un poco, en este momento no es así. Hay quien cree que Deusto ha cambiado más en los últimos diez años que en los 115 anteriores.

"La universidad ha vivido aislada"

Pregunta. ¿La aplicación del Plan Bolonia y su filosofía pedagógica se han resentido con la crisis?

Respuesta. Deusto lleva desde hace 20 años en el corazón de Europa incluso anticipándose a los movimientos de esta reforma. España ha sido uno de los últimos países en entrar en Bolonia. A nosotros no nos ha cogido por sorpresa. La situación económica no nos ha afectado excesivamente hasta ahora en ese sentido. No hemos tenido unas restricciones elevadas, los presupuestos han ido creciendo paulatinamente. Poco, pero han crecido. La formación es un punto clave, ahí no podemos hacer recortes.

P. ¿Han tenido resistencias en el cambio en la pedagogía que promueve la reforma?

R. La pedagogía propia de Deusto y la del Plan Bolonia tienen cantidad de puntos coincidentes: el alumno como sujeto del aprendizaje, las clases magistrales solo son una parte, defendemos la personalización, la orientación, la inserción laboral.... La universidad en las últimas décadas ha estado centrada en las clases magistrales casi exclusivamente, ha vivido demasiado aislada de la sociedad, las empresas y el mercado laboral. Los ministros de Educación de Europa se han dado cuenta de que, si quieren competir con Asia, y Estados Unidos, tienen que tener un sistema universitario potente. Un sistema en el que las titulaciones sean reconocidas en toda Europa, la movilidad de los estudiantes se facilita, se potencia la investigación, hay agencias de calidad... Yo creo que es bueno y es positivo. ¿Hay resistencias? Un cambio fuerte como este suscita reacciones, pero hace seis o siete años había muchas discusiones, había oposición en una parte importante del profesorado y el alumnado. Hoy hay menos. Todos se han convencido de que es un hecho irreversible, aunque no perfecto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de septiembre de 2011

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