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VUELTA RÁPIDA | MOTOCICLISMO | Gran Premio de San Marino

Dos retos idénticos

Podría hablar de cómo vi a Stoner y a Lorenzo, de la excelente salida de Rossi y de cómo aquella batalla final por el cuarto puesto ha concentrado la atención en las últimas vueltas; podría hablar de la magnífica carrera de Moto2, que nos hizo vibrar, como últimamente, por la igualdad de las motos; o de la fortaleza exhibida por Terol: enhorabuena Nico. Pero quiero dibujar dos líneas paralelas que simbolizan los caminos de Lorenzo y de Márquez. El campeonato de MotoGP y el de Moto2 parecen estar mirándose al espejo: dos españoles, dos pilotos ganadores, dos retos idénticos: atacar el liderato. Y apenas queda tiempo. Solo puede haber un objetivo: la victoria. Ojalá lleguemos con el Mundial tan apretado y aún por decidir hasta Valencia, la última carrera del año. No quiero comparar ni a las personas, ni a los pilotos, pero ambos están en una situación muy parecida.

Jorge exhibió una autoridad inusitada. Fue una roca. Destrozó a la competencia y se mostró tan fuerte como lo hacía a menudo el año pasado para ganar el campeonato: clavó cada vuelta, con un ritmo constante e imposible. Márquez encadena victorias, como ha hecho hasta ahora el líder de MotoGP, Stoner. Él y Moto2 nos dan la intensidad y el suspense propios de una gran película. Lorenzo es el hombre. Márquez nos da la sonrisa: ¡es todavía un niño! Todos los campeonatos tienen puntos de inflexión y este es uno de ellos. Ambos pilotos están en lo más álgido de un momento clave para el título. Además, tienen poco que perder, y mucho que ganar. Y para el aficionado, para todos, no solo para los españoles, la empresa que tienen entre manos puede resultar muy divertida, porque insuflan vida y emoción al campeonato: pueden darle la vuelta a la tortilla.

Espero que Jorge pueda mantener este nivel, pero no es fácil. Las Honda pueden tener un gran ritmo en Aragón. Además, es uno de los pocos circuitos en los que el año pasado no subió al podio. ¡Y fue rebasado por Hayden poco antes de la meta! Seguro que no se le ha olvidado. Sin embargo, no me explico por qué Stoner se pasó casi toda la carrera persiguiéndole, intentando alcanzarlo, cuando tenía 44 puntos de ventaja en la general. La explicación: Stoner solo conoce una cosa, la victoria. Y ayer fue destruido. Dos veces, primero por Lorenzo, luego por su compañero de equipo, que fue, seguro, el golpe que más le dolió.

De Márquez me alucina la presión que ejerce sobre Bradl en cada carrera. Stoner no necesitaba apretar a Lorenzo, pero el caso del alemán es distinto: si Stoner tiene un mal día es tercero, si uno se despista en Moto2 puede pasar a ser sexto en la última vuelta, hay demasiados rivales, no siempre localizados, y las diferencias son demasiado estrechas. Creo que Bradl está pensando: "Oh, pequeño bastardo". Ya ha visto de lo que es capaz Márquez, pero debe intentar no perder la cabeza y seguir como hasta ahora; apenas ha cometido errores. Pero es complicado mantenerse firme cuando vuelves al box después del entrenamiento matinal del domingo y observas que el chico ha ido enlazando una vuelta rápida con otra. Los pilotos se miran los tiempos nada más bajarse de la moto y Marc puede reconcomer la cabecita de Bradl. Los deseos en ambos casos son parecidos: queremos que Lorenzo y Márquez sigan ganando y restando puntos que den emoción al Mundial. Pero no siempre será tan fácil.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de septiembre de 2011