Trias plantea abrir el Bicing a la publicidad y los turistas para rentabilizar su alto coste

El abono anual del Bicing, el servicio municipal de bicicletas de Barcelona, es el más caro de España: cuesta 35 euros, frente a los 18 euros del Valenbisi de Valencia y los 25 euros del Sivici de Sevilla. A pesar de que la factura por ciclista es mayor, los abonos solo suman tres millones de euros al año, y el Bicing cuesta 18 millones. El servicio pesa en las arcas de la ciudad más de 15 millones de euros al año, según señaló ayer Sònia Recasens, la concejal que sustituye al alcalde Xavier Trias durante sus vacaciones. El Ayuntamiento busca formas de rentabilizar el Bicing: entre las posibilidades que se barajan: abrir el uso del Bicing a turistas y poner publicidad.

El servicio de Bicing, que cuenta con 420 estaciones repartidas por toda la ciudad, tiene en la actualidad 119.000 abonados que hacen una media de 50.000 usos diarios, unos 1,3 millones de viajes al mes. Su funcionamiento estuvo suspendido todo el fin de semana para realizar un cambio informático, pero ayer volvió la normalidad.

Según explicó Recasens, todavía no hay nada definido en cuanto al tipo de publicidad que se podría insertar en el Bicing, gestionado en régimen de concesión por Clear Channel, pero de entrada, se excluirá el alcohol y el tabaco. El Consistorio se plantea hacer un sondeo entre empresas que puedan estar interesadas.

En cuanto al posible uso entre turistas, fue Trias quien ha lanzado la propuesta varias veces, la primera, ya en su campaña electoral, abogando por la necesidad de "fórmulas imaginativas" para sufragarlo. En Sevilla, Sevici sí ofrece un abono de corta duración que pueden comprar los turistas. Cuesta 10 euros por semana (frente a los 25 al año del abono anual). Además, si se sobrepasan los 30 minutos de uso incluido en el abono, la siguiente hora cuesta un euro, frente a los 50 céntimos del abono de los residentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0023, 23 de agosto de 2011.