Los problemas para ser madre

Suecia iguala la tasa de embarazos múltiples asistidos y naturales

Una técnica demuestra que muchos pueden evitarse en el proceso clínico

En la naturaleza, aproximadamente el 2% de los partos son múltiples (con dos o más bebés). Entre las mujeres que se someten a técnicas de fecundación, la tasa puede multiplicarse por 15. Pero los embarazos múltiples son más peligrosos para la madre y los bebés. Una nueva técnica ensayada en Suecia ha demostrado que la mayoría de este tipo de gestaciones fruto de las fecundaciones in vitro son evitables.

El método, presentado en julio en el congreso de la Sociedad Europea de Fertilidad Humana y Embriología, se basa en un sencillo cálculo, explica su inventor, Jan Holte, que es investigador del Carl von Linnéklinikken en el Parque Científico de Uppsala (Suecia). Después de analizar 3.223 procesos de transferencia de embriones entre 1999 y 2002, registrar los resultados y estudiar más de 80 variables, la conclusión es que hay cuatro factores principales que permiten predecir cuándo va a haber éxito con solo un embrión: la edad de la madre, la calidad del embrión, la respuesta al tratamiento y el hecho de que haya habido intentos previos. Los resultados fueron luego aplicados durante otros cuatro años en 3.410 procesos. La tasa de embarazos múltiples bajó del 26,1% al 1,9%.

La gestación de gemelos es más peligrosa para la mujer y los hijos

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"Son cuatro variables muy fáciles de medir", indica Holte por correo electrónico. Aparte del obvio de la edad de la mujer (más fácil cuanto más joven), "el mayor impacto lo tiene la medición de la calidad del embrión", afirma. "Y su cálculo es realmente sencillo. Debe hacerse a los dos días de la fecundación, e incluye contar las células que tiene -lo óptimo es que sean cuatro-, medir su uniformidad y ver cuántas de ellas tienen solo un núcleo visible. Cualquier embriólogo puede hacerlo", afirma.

El otro aspecto que a los ojos de un profano parece peliagudo (la respuesta al tratamiento), tampoco le parece complicado. "Se trata -simplificándolo, la fórmula es algo más complicada- de dividir el número de óvulos fecundados por la dosis total de estimulación hormonal que se dio a la mujer", dice Holte.

Por último, la historia previa de la paciente da dos opciones. "Si es la primera vez que la mujer se va a someter a tratamiento o ha habido un éxito previo -un embarazo- con una fecundación in vitro tendrá una clasificación alta [más posibilidades de un embarazo múltiple]", indica el embriólogo. Si en cambio "ha habido un fracaso -no hubo embarazo- en un intento anterior, la clasificación será baja", indica.

Este sistema, dice su creador, tiene otra ventaja, que "estas variables son prácticamente universales", por lo que no dependen del país o la raza, ni ningún otro factor. Aunque él sí hace un matiz. "Por supuesto, la habilidad de cada médico, de cada embriólogo varía, por lo que la calidad de las clínicas varían, así que las oportunidades pueden cambiar", afirma. "El modelo se está usando en otros centros médicos, y puede ser fácilmente probado por aquellos que estén interesados a través de la web ivfprediction.com".

Que todo este trabajo se haya realizado en Suecia no es casual. El país solo permite que se transfieran dos embriones a la mujer, por lo que las oportunidades eran ya reducidas. En España, la ley autoriza a usar hasta tres por ciclo, pero no es lo recomendable.

Lo más habitual es que el intento fracase (por eso hay que repetir). Pero hay ocasiones en que ocurre lo contrario, y, en lugar de arraigar un embrión, lo hacen varios. Esta situación no está exenta de riesgos. Como señala el Instituto Valenciano de Fertilidad (IVI), aunque "muchas parejas ven el embarazo múltiple como una situación deseada", lo hacen porque "desconocen el peligro que ello supone, para la madre y para los recién nacidos".

"El gran problema es el parto pretérmino, es decir, antes de la semana 37, cosa que ocurre en más de la mitad de los partos de este tipo, y que puede acarrear problemas de desarrollo psicomotor, sobre todo en los grandes prematuros, que son los bebés que nacen con menos de 1.000 gramos", continúa Antonio Requena, director médico del Grupo IVI.

Entre los riesgos están la "amenaza de parto prematuro que puede requerir reposo e incluso hospitalización, además, la necesidad de realizar la cesárea es mucho más frecuente; a todo eso se le añade el incremento de complicaciones, como la hipertensión, polihidramnios (exceso de líquido amniótico) y diabetes gestacional, entre otras", señala Requena.

Por eso, su centro y otros tienden, como en Suecia, a transferir solo un embrión. "Esta práctica no disminuye las posibilidades de embarazo, especialmente cuando se trata de mujeres menores de 35 años y con un buen pronóstico", indica Requena.

"Se intenta evitar la gestación gemelar mejorando las técnicas que permitan seleccionar el mejor embrión: estudiar cada segundo de desarrollo del embrión con ayuda del Embryoscope (un incubador que a la vez va grabando el proceso del desarrollo), la vitrificación de gametos y embriones, y el análisis metabolómico [la actividad dentro de sus células] del embrión, son la clave para lograrlo", dice el director médico del IVI.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0020, 20 de agosto de 2011.