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El régimen sirio endurece la represión a pesar de las sanciones internacionales

Las tropas de Bachar el Asad causan al menos 13 muertos en todo el país

A pesar del incremento de la presión internacional sobre Siria, la sangrienta represión de las revueltas en contra del presidente Bachar el Asad no se detiene. Al menos 13 personas fallecieron ayer en una nueva jornada de protestas, bajo el lema "no nos doblegaremos ante nadie, solo ante Dios".

Hazan Ibrahim, del opositor Comité de Coordinación Local, explicó el origen de este eslogan en una conversación telefónica desde Alemania. "Bachar no es nuestro dios, aunque él quiere que el pueblo le adore como si lo fuera". Ibrahim aseguró que los sirios no cederán, pese al elevado coste humano de las protestas, que ya se han cobrado más de 2.000 vidas desde el comienzo de las revueltas el pasado mes de marzo. "Ya no hay marcha atrás", añadió, "la gente sabe que si abandona la lucha ahora, el castigo sería todavía más duro".

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En Hama, ciudad bastión de la resistencia contra los Asad, al menos dos manifestantes murieron por disparos del Ejército mientras participaban en la primera manifestación masiva desde la retirada de las tropas del régimen el pasado miércoles, tras 10 días de asedio que dejaron más de 200 muertos.

Los disturbios no se han apagado tampoco en el resto del país. Las tropas del mandatario abrieron fuego contra los manifestantes en Deir al Zor (este del país) tras la oración del viernes. En Homs, otra ciudad símbolo de la resistencia contra El Asad, el Ejército mató al menos a tres personas. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó de otra víctima y al menos tres heridos en Sakba, en los alrededores de Damasco; cinco muertos en Duma, cerca de la capital, y otros dos en Alepo, en el norte. En la provincia de Idlib, en la frontera con Turquía, hubo al menos dos víctimas.

La televisión nacional, sin embargo, sigue emitiendo imágenes de calles tranquilas y semidesiertas, deseando un feliz Ramadán a los ciudadanos. "No dejan de repetir que lo que dicen los medios extranjeros sobre la masacre son mentiras", asegura por teléfono Sezar. Este estudiante de Damasco afirma: "No abandonaremos la lucha, pero ya es hora de fomentar otros movimientos ciudadanos, reunirnos para reflexionar... Estamos hartos de tanto derramamiento de sangre".

La comunidad internacional dio nuevos pasos para frenar la violenta ofensiva de la familia El Asad, en el poder desde hace 41 años. La secretaria del Departamento de Estado de EE UU, Hillary Clinton, afirmó el jueves que Siria estaría mucho mejor sin Bachar el Asad, e invitó a los países que compran petróleo o venden armas a Siria a "interrumpir estas relaciones" y situarse en el "lado correcto de la historia". Asimismo, Francia e Italia exigieron la liberación de Abdel Karim Rihaui, el presidente de la Liga de Derechos Humanos, detenido el jueves por la tarde en un café de Damasco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de agosto de 2011