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La crisis financiera

Trichet pide a Salgado por carta que no pare las reformas

El BCE hace recomendaciones a España en un tono menos duro que a Italia, como contrapartida a la compra de deuda

El anuncio de las medidas presupuestarias efectuado el pasado domingo por la ministra de Economía, Elena Salgado, vino precedido de un aumento de la presión sobre España por parte del Banco Central Europeo (BCE). Su presidente, Jean-Claude Trichet, envió la pasada semana una carta al Gobierno español para pedirle que no cese en las reformas y en las medidas de contención del déficit. La carta, cuyo contenido se discutió en la reunión del consejo de gobierno del BCE celebrada el jueves día 4 de agosto, salió de Fráncfort al mismo tiempo que la misiva que llevó al primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, a pisar a fondo el acelerador de sus reformas fiscales.

Según fuentes próximas al consejo de gobierno del BCE, la carta del Gobierno español describía las reformas fiscales y estructurales que a su entender son precisas para que alcance los objetivos de crecimiento y competitividad que se ha propuesto. El domingo, Salgado anunció que el Gobierno incrementará los pagos a cuenta para grandes empresas, un plan de ahorro de gasto farmacéutico y flexibilizará el contrato a tiempo parcial. Economía no comenta sus comunicaciones con el BCE, pero indica que las dos medidas de consolidación fiscal (impuesto de sociedades y gasto farmacéutico) ya estaban anunciadas antes de la decisión del BCE.

El Tesoro se plantea obtener hasta 6.000 millones en la subasta del martes

El BCE aprobó el domingo por la noche la compra de bonos españoles e italianos para aplacar la crisis de deuda que afecta a ambos países. El jueves anterior, Trichet había anunciado que se retomaban "las medidas extraordinarias en los mercados secundarios". Mientras hablaba en su rueda de prensa, el BCE se puso a comprar bonos de Portugal e Irlanda. Las cartas a España e Italia ponían negro sobre blanco las condiciones que el BCE consideraba ineludibles para poder llevar a cabo su controvertida operación de compra de bonos, que comenzó el lunes por la mañana. El consejo de gobierno del BCE exigía nuevas reformas, mucho más drásticas en el caso italiano, para ampliar la operación de auxilio a la tercera economía del euro (Italia) y a la cuarta (España).

La compra de deuda española por parte del Banco Central Europeo esta semana ha servido para eliminar presión sobre la prima de riesgo. En estas circunstancias, el Tesoro anunció ayer su intención de conseguir entre 5.000 y 6.000 millones de euros en la subasta de letras a 12 y 18 meses que tendrá lugar el próximo martes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de agosto de 2011