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Análisis:NATACIÓN | Mundiales de Shanghái

El estándar de Bowman

Ese 1m 54,16s de Michael Phelps ha superado las expectativas de todo el mundo de la natación, sobre todo en Estados Unidos. Es una marca que no se corresponde con un nadador que ha dejado de entrenarse, como dijeron. ¡Nadie hace ese tiempo por el morro! Ryan Lochte ha ganado la carrera en las transiciones de mariposa a espalda y de espalda a braza. Es por debajo del agua donde le ha ganado la distancia decisiva.

De un modo u otro, Phelps ha tenido que estar entrenándose desde el año pasado. Bob Bowman, su técnico, nos asegura que se ha entrenado poco. ¿Pero cuál es el estándar de Bowman? A veces tenía la impresión de que cuando Bowman decía que Michael no se entrenaba era solo un juego para quitarle presión. Solo dos factores explican la marca de Phelps en 200 estilos. Primero, que es un gran nadador, y con esto abarco el aspecto anímico. En segundo lugar, el entrenamiento acumulado desde que tenía 14 años. Si un nadador ha estado 12 años haciendo marcas a nivel mundial, de los cuales nueve o 10 se los ha pasado batiendo récords, esto significa que adquiere unos recursos muy sólidos para el futuro. El organismo metaboliza toda esta actividad como una cuenta corriente a la que hemos estado ingresando dinero. Por más que dejemos de ingresar, siempre tendremos un ahorro. Si ponemos a jugar ahora a Pelé, o a Romario, por más que sean viejos, algo distinto harán con la pelota.

Phelps tiene un coraje y una convicción innatos. Si vuelve a entrenarse como antes...

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Ser un gran nadador significa mucho más que entrenarse muy bien. Significa tener fuerza de voluntad. Phelps tiene un coraje y una convicción innatos. En los Juegos de Pekín, tras ganar ocho oros, esta fuerza espiritual, esta seguridad en sí mismo, seguramente aumentó. Él sabe que si se pone por delante no lo cogerán. Esto le da una fuerza añadida. Es como la madre que levanta el coche si ve que su hijo se queda debajo. Cuando Phelps se ha puesto al lado de Lochte ha dado todo lo que tenía. Se ha quedado a seis centésimas del récord con el bañador de poliuretano. Le ha sacado tres segundos y medio al tercero, Laszlo Cseh.

Si Phelps se ha entrenado mucho o poco, es irrelevante. Muchos chicos en este Mundial se han entrenado muy bien y luego no han tenido el valor, la sangre fría y la experiencia para superarse a sí mismos. Y Phelps, cuando todos lo tenían en la mira, ha hecho un carrerón.

¡Qué demostración de Phelps y Lochte! Me alegro por Ryan porque es un gran tipo y ha trabajado de manera ejemplar. Su oro, su récord del mundo, es un mensaje formidable para todos los nadadores y entrenadores que estamos en este negocio. Para Ryan, pasar de ser el eterno segundo al número uno debe suponer un gran estímulo para los Juegos. Para Phelps, lo mismo. Si no se ha entrenado al nivel que solía y ha hecho 1m 54s, esto le dará que pensar. Quizás calcule que si vuelve a entrenarse como antes ganará cinco oros en Londres y se comerá el mundo. Nunca se sabe. Igual se entrena como antes y Lochte le pega un palo. De momento, podemos frotarnos las manos. Estos chicos nos van a brindar unos 200 libre y estilos muy interesantes en 2012.

Sergi López fue medallista español en los Juegos de Seúl y es entrenador del Colegio Bolles de Jacksonville y de la federación estadounidense.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de julio de 2011