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COMPAÑERO DE PROFESIÓN Y DE FACULTAD | El nuevo candidato socialista para las generales | Retratos de Rubalcaba

Química y política: una mezcla mágica

Ser químico imprime carácter, especialmente si se es químico orgánico, como es el caso de Alfredo Pérez Rubalcaba. Conocí a Alfredo en mi etapa de estudiante de tercer curso de licenciatura, cuando él era PNN (nomenclatura hoy en desuso pero que entonces se aplicaba para designar a un colectivo, el de los Profesores No Numerarios, tan activo en su labor científica como reivindicativo en la mejora de sus condiciones laborales). Quiso el destino que cuando me dirigía al laboratorio de Química Orgánica de tercer curso allá por el año 1976, se produjo el mayor accidente visto en la Facultad de Química de la Universidad Complutense, cuya consecuencia fue que un grupo de estudiantes quedamos literalmente atrapados en la tercera planta del edificio de Químicas, entonces sin escaleras de emergencia. Los compuestos orgánicos aromáticos se queman con gran desprendimiento de humo negro que impide la visión a muy corta distancia. Aún en estas condiciones adversas, recuerdo los intentos que junto con un joven líder de PNN, Alfredo, hicimos los dos por sofocarlo, en un acto más heróico que eficaz.

En cualquier caso, Alfredo nunca ha defraudado a los químicos cuando estos le han requerido. Ha participado en las presentaciones oficiales del sello conmemorativo del centenario del padre de la Tabla Periódica, Dmitri Mendeléyev, como en la celebración del centenario del Nobel de Química a la excepcional Marie Curie y, especialmente, en el acto de inauguración del Año Internacional de la Química, el pasado día 8 de febrero en la sede central del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas). En todos estos actos nos ha deleitado y sorprendido con unas magníficas charlas llenas de ingenio, agudeza e inteligencia. Sumadas a su constancia son, quizás, sus mejores virtudes.

Además, en un hecho sin precedentes, Alfredo ha llevado el lenguaje químico a la política. Expresiones tales como "los compuestos (diputados) más reactivos son poco selectivos y viceversa", o su frase "este es el señor Rajoy en estado puro", combinan hábilmente partes alícuotas de química y política en una mezcla mágica, que recuerda a los sabios alquimistas en su transmutación de los elementos.

Nazario Martín es catedrático de Química Orgánica y Presidente de la Real Sociedad Española de Química.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de julio de 2011