"No es morbosa. No hay sangre"

Las víctimas respaldan '11-M', miniserie que estrena mañana Telecinco

Por primera vez, una televisión reconstruye la trama del 11-M conforme a los hechos probados reflejados en la sentencia de la Audiencia Nacional y el fallo del Tribunal Supremo. ¿Cómo entraron en contacto los miembros de la célula terrorista? ¿Cómo consiguieron el explosivo para fabricar las bombas? ¿Cómo se organizaron para perpetrar el atentado? ¿Cómo introdujeron las mochilas cargadas de explosivos en los trenes? 11-M trata de responder a estas preguntas en una miniserie de dos capítulos que estrena mañana Telecinco (22.00), producida por Plural Entertainment. El telefilme se emite acompañado de un documental que aborda cómo el atentado cambió en un instante la vida de miles de personas y sacudió a un país entero.

La ficción se basa en las sentencias de la Audiencia Nacional y del Supremo
"Para los que estuvimos allí es ver cómo se planeó nuestro asesinato"

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Precisamente las víctimas han sido las primeras en ver la serie. Mónica Sánchez, herida grave aquel 11-M, asegura que el tratamiento es "respetuoso" y no contiene "ni una sola imagen de los trenes explotados". Las cámaras trasladan al público al 3 de abril de 2004, cuando siete terroristas cercados por la policía se inmolan en un piso de Leganés (Madrid). Según las investigaciones, formaban parte de la célula terrorista que detonó las bombas en cuatro trenes que se dirigían a la estación de Atocha. A través de un proceso de flashback, el director Daniel C. Torrallas retrocede ocho meses para mostrar cómo se diseñó el atentado.

"La película impacta. Para los que estuvimos allí es ver cómo se planeó nuestro asesinato", dice Mónica Sánchez, miembro de la junta directiva de la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo. "No se nos puede condenar al olvido. Hay que contar lo que pasó, porque el 11-M pertenece a la historia y las generaciones futuras tienen derecho a saber qué ocurrió y por qué ocurrió". Esta asociación, presidida por Pilar Manjón, fue la primera a la que Telecinco invitó para recabar su opinión sobre la serie. Dio el visto bueno "tanto con el contenido como con la forma", precisa Sánchez, que "respeta" a las víctimas que no quieran verla, si bien aconseja "a todas las personas que tengan dudas sobre lo ocurrido" que la sigan, ya que "se basa en hechos probados: datos de ADN, huellas, grabaciones".

También la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) accedió a un pase privado, al que asistieron una psicóloga y la jefa de prensa. Su presidenta, Ángeles Pedraza, afirma que no se sentía con fuerzas entonces y que tampoco ahora tiene previsto seguirla en televisión. "No la he visto porque antes de mi papel de presidenta está mi papel de madre. Pero la psicóloga me ha tranquilizado: dice que no es morbosa porque se centra en cómo se gestó la trama. No se recrea en lo que ocurrió el 11-M ni salen heridos". Lo que sí lamenta es haberse enterado de la existencia de la serie al ver un trailer en Telecinco y que su asociación no hubiera tenido la oportunidad de haber sido escuchada antes del comienzo del rodaje. Pedraza sintió al ver ese avance el mismo impacto que experimentaron otras víctimas. Para disipar temores, la asociación les ha enviado una carta con las impresiones reconfortantes de la psicóloga. Al tiempo, la presidenta de la AVT apoya la realización del documental que acompaña a la serie, en el que se recogen los testimonios de las víctimas siete años después del atentado: "Es muy doloroso, pero no queremos que se olvide", agrega.

La Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M tuvo igualmente la oportunidad de ver esta producción. "Uno de los temores que se suscitaba era que hubiera imágenes escabrosas, pero la serie es blanca. Empieza con los sucesos de Leganés y acaba cuando las personas entran en el tren. No hay sangre ni morbo", dice un portavoz. Admite que el 11-M "es parte de la historia de España", que "trasciende a las asociaciones de víctimas" y critica que no aborde "la cuarta trama".

En esta línea, Mónica Sánchez recuerda que la película se basa en los miles de folios de la sentencia del Supremo. Un fallo "firme que pone en su sitio todo tipo de conspiraciones" porque "se sabe perfectamente lo que ocurrió; otra cosa es que a alguien no le interese", sostiene.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0003, 03 de julio de 2011.