Reportaje:

El 'baile' del POUM

Una exposición repasa la trágica trayectoria del partido de Andreu Nin

Por la derecha, odiados, claro, por revolucionarios; por los mandatarios de la URSS y los comunistas del PCE y del PSUC, también, por antiestalinistas y seudotroskistas (si bien el mismo Trotski los criticaba por interclasistas) y mirados de reojo por los anarquistas, porque les quitaba clientela. Con esa música tuvo que bailar el Partido Obrero de Unificación Marxista, el POUM, "el único que entró en la clandestinidad franquista viniendo de la clandestinidad republicana", apunta el historiador Pelai Pagès, que en 1975 publicó su tesis de licenciatura sobre el malhadado Andreu Nin, líder-mártir del partido, libro que "no fue bien recibido por la izquierda, dominada por el PSUC", recuerda hoy.

Sí, las fobias contra el POUM se cebaron en ese partido fundado el 29 de septiembre de 1935 de un extraño aluvión entre catalanistas radicales (Josep Rovira...), comunistas (Juan Andrade, Julián Gómez Gorkin...) y anarquistas (Joaquín Maurín; Nin, Josep Rebull, David Rey...), como demuestra el propio Pagés en funciones de comisario de la exposición POUM! 75 anys d'història, que hasta el 28 de septiembre estará en el Museo de Historia de Cataluña de Barcelona, promovida por la Fundación Andreu Nin.

La exhibición está salpimentada de emotivas perlas, como una bandera del POUM que perdió una sección de su famosa División Lenin en el frente de Aragón; o las hojas ciclostiladas clandestinas que en 1937, ya tras los Fets de Maig, denuncian la durísima persecución a la que se estaba sometiendo al partido, con el comité ejecutivo encarcelado, la división disuelta y el secuestro de Nin por la policía política soviética.

"Govierno-Negrín. ¿Dónde está Nin?", reproduce la exposición la pintada de la época, que añade la respuesta que daban los comunistas: "En Salamanca o en Berlín", acusándole así de quintacolumnista. Pero están las fotos de los cuatro culpables del asesinato, así como de otros dirigentes desaparecidos esos meses. Un ejemplar de la edición original de Homenaje a Cataluña que en 1938 publicó el más ilustre de los 700 extranjeros de las milicias del POUM, George Orwell, o la imagen de la madre del futuro asesino de Trotski, Ramon Mercader, desmontando una barricada en Barcelona en 1937 son otros retazos de un partido que llegó muy tocado (desaparecería en 1982) a las elecciones de 1977, con un cartel donde Marx... también bailaba.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0029, 29 de junio de 2011.