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La fiscalía investiga por fraude fiscal al presidente de RBA y a Sete Gibernau

Ricardo Rodrigo y el expiloto defraudaron 2,3 y 2,8 millones a Hacienda

La Fiscalía de Barcelona se ha querellado por fraude fiscal contra el presidente del grupo editorial RBA, Ricardo Rodrigo, y contra el expiloto de motociclismo Sete Gibernau, en dos casos independientes. El empresario de origen argentino, que dirige uno de los principales grupos de comunicación de España, defraudó a Hacienda, supuestamente, 2,3 millones entre 2005 y 2008. En el caso de Gibernau, dos veces subcampeón de Moto GP, la cantidad arrebatada al fisco asciende a 2,8 millones.

En plena caída de los ingresos fiscales, Hacienda se emplea a fondo en la lucha contra el fraude de los grandes patrimonios. La Fiscalía de Barcelona ha presentado este ejercicio 11 querellas a distintos juzgados para que se investiguen posibles irregularidades.

El motorista vivía en Esplugues, y no en Suiza como había declarado

Nacido en Buenos Aires en 1946 y llegado a España como refugiado político, Rodrigo fue uno de los fundadores de RBA junto a Carme Balcells y Roberto Altarriba. En los últimos años, se ha convertido en el piloto de la expansión del grupo con una política de compras y fichajes estrella.

Los informes de Hacienda revelan que, entre 2005 y 2008, Rodrigo usó una empresa instrumental para defraudar al fisco a través del impuesto de sociedades. Esa empresa pantalla facturaba por supuestos servicios de asesoramiento editorial a RBA, tenía ingresos y se deducía los gastos. Pero la facturación correspondía, en realidad, a personal de servicio doméstico de Rodrigo. A nombre de esa sociedad figuraba también una casa por la que el presidente del grupo pagaba un alquiler de 900 euros mensuales, detallaron fuentes judiciales. El fraude en el impuesto de sociedades de 2005 prescribe este verano, de ahí que la investigación se haya acelerado.

En 2005, la cuota presuntamente defraudada por Rodrigo ascendió a 464.000 euros; en 2006, a 548.000; en 2007, a 651.000; y en 2008, a 655.000.

Otro de los patrimonios cazados por los inspectores es el de Sete Gibernau. El piloto, ahora retirado, había declarado que tenía domicilio en Suiza. Hacienda descubrió que, en realidad, Gibernau, nacido en Barcelona en 1972, vivía en la localidad catalana de Esplugues de Llobregat.

Entre 2005 y 2006, Gibernau estafó supuestamente un total de 2,8 millones. La mayor parte de esa cantidad fue a cuenta del IRPF: 1,8 millones en 2005 -en aquel ejercicio declaró unas ganancias de 4,6 millones entre el motociclismo y la publicidad- y 550.000 euros al año siguiente, cuando anunció que abandonaba el motociclismo. Tres años después, sin embargo, volvió a competir en Moto GP. Disputó ocho grandes premios, hasta que la persona que financiaba su equipo, Francisco Hernando, Paco el Pocero, decidió cerrar el equipo y retirarse del mundial por problemas económicos. Una cantidad más pequeña corresponde al impuesto sobre el patrimonio de esos dos años: 481.000 euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de junio de 2011