Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

"Si hubiesen escuchado al Banco de España..."

Miguel Fernández Ordóñez no se piensa callar, ni sobre la reforma laboral y la de pensiones, ni sobre los desequilibrios de las Administraciones públicas. Ayer lo dejó claro en el Congreso, donde escuchó las críticas de los diputados sobre sus continuas consideraciones y fue llamado a dar más explicaciones sobre la marcha del sector financiero. El diputado de CiU Josep Sánchez Llibre, el más explícito, le tachó de "ministro de Economía en la sombra", en línea con el socialista José Borrell, que el lunes le acusó de actuar como un "seudojefe de Gobierno" que interviene en todos los aspectos de la vida económica.

El gobernador defendió que es su función entrar en esas cuestiones, como otros bancos centrales. "El paro me importa, y mucho. Y la consolidación fiscal", dijo, ya que son "clave" para que el crédito vuelva y baje la prima de riesgo.

"Si se hubiese escuchado lo que estuvo diciendo el Banco de España durante mucho tiempo, por ejemplo durante la burbuja inmobiliaria, mientras diferentes Gobiernos y opiniones decían que no pasaba nada...", se lamentó el gobernador. El Banco de España lanzó la primera advertencia sobre la sobrevaloración de las viviendas en 2003, con Jaime Caruana al frente, pero no aplicó medidas capaces de evitar la debacle.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de junio de 2011