Cartas al director
i

Respuesta a Vicente Molina Foix

Leo la respuesta que envía a su regreso "de un viaje fuera de España" el señor Molina Foix; reparo en su exigencia de argumentos irrebatibles y me pregunto qué idea tendrá este señor de lo que son las lenguas y de lo que es la traducción, que si por algo se caracteriza es porque casi nada en ella es irrebatible. Comprendo, por la actitud prepotente y amenazadora de quien firma la carta, que esta es una polémica estéril y, por mi parte, la doy por zanjada y renuncio a mi derecho a la defensa (y no a la "autodefensa", como él dice). No obstante, no me resisto a señalar aquí que lo de las "29 anotaciones a lápiz, todas debidamente contrastadas con el original" (¿habrá ido al notario?) me recuerda aquello que contaba Juan Benet de cómo él y sus amigos, cuando eran niños, llamaban "cebollones" a los que se dedicaban a enmendar constantemente la plana a los demás en el patio del colegio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 21 de junio de 2011.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50