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Passos Coelho contempla endurecer el plan de austeridad para Portugal

El líder conservador fija como prioridad "recuperar la confianza de los mercados"

El conservador Pedro Passos Coelho, vencedor indiscutible en las elecciones portuguesas del domingo, declaró ayer que está dispuesto a aplicar un programa de austeridad más riguroso que el firmado con la troika de la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo. "Creo que podremos dar una sorpresa e ir más allá de lo acordado", dijo el líder del Partido Social Demócrata (PSD) y próximo primer ministro al ratificar su compromiso de aplicar todas las medidas del riguroso plan de ajuste a cambio de un préstamo de 78.000 millones de euros.

La prioridad de Passos Coelho es "recuperar la confianza de los mercados" y, para ello, adelantó su apuesta a favor de "más competitividad, en un proceso de privatizaciones que sea transparente", y de la reducción de la deuda y el gasto público, sin poner en riesgo la cohesión social. Para lograr tan ambiciosos objetivos no hay tiempo que perder. El vencedor de las elecciones se ha comprometido a anunciar "en un plazo récord" el próximo Gobierno de coalición con el derechista Centro Democrático Social (CDS), de Paulo Portas, que dará un marcado giro político en Portugal.

El vencedor de las elecciones ultima una coalición con el derechista CDS

El nuevo Gobierno impulsará las privatizaciones y reducirá el gasto

El primer indicio de que la transición será rápida fue el encargo formal de formar gobierno, que el presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva, hizo a Passos Coelho en una reunión entre ambos celebrada ayer. El comunicado oficial subraya la necesidad de "un Gobierno que tenga un apoyo parlamentario mayoritario y consistente". El PSD, con 105 diputados, y el CDS, con 24, tendrán mayoría absoluta en el Parlamento unicameral de 230 escaños. El proceso de traspaso de poderes suele demorar un mínimo de un mes. La urgencia impuesta por la troika en la aplicación de las medidas de ajuste, exigen una transición rápida, de modo tal que en el Consejo Europeo del próximo 25 de junio Portugal esté debidamente representado por un primer ministro en plenas funciones.

En las filas de los partidos derrotados tampoco pierden el tiempo. Los socialistas celebrarán hoy una importante reunión de la comisión nacional para preparar el proceso de elecciones internas de las que saldrá el próximo líder que sustituirá a José Sócrates, que anunció su dimisión la misma noche electoral.

La izquierda más radical también está en pleno debate interno. Los comunistas, para celebrar que ganaron un diputado, de 15 a 16; y el Bloco de Esquerda, para buscar responsables por la pérdida de 270.000 votos que probablemente provocará la renuncia de Francisco Louçá, líder del partido. Otro tema que estará en los cuarteles generales de los partidos será la abstención del 41,1%, la más elevada en unas elecciones legislativas desde la revolución de abril de 1974.

El próximo Gobierno tendrá una agenda muy apretada: a finales de julio tendrá que pasar el primer examen trimestral de la troika, sobre una veintena de medidas del programa de austeridad, entre las que destacan:

- Reforma del mercado laboral, con la reducción de las indemnizaciones por despido, del subsidio de desempleo y la duración del mismo.

- Reducción de la contribución empresarial a la Tasa Social Única.

- Eliminación gradual de las tarifas reguladas de electricidad y liberalización de los restantes sectores de dicho mercado.

- Recorte en las pensiones superiores a 1.500 euros mensuales.

- Aumento del IVA.

- Reformas para reducir el peso del Estado, que incluirán un recorte en la Administración central, municipal y regional, incluidas las empresas públicas.

- Actualización del mercado inmobiliario, y para ello una reevaluación de siete millones de predios inscritos con valores antiguos y desajustados.

- Reformulación de los estatutos de las empresas en las que el Estado mantiene derechos especiales (acción de oro).

- Nuevo régimen de arbitraje fiscal para agilizar los procesos de naturaleza tributaria.

- Reprivatización del Banco Portugués de Negocios (BPN), nacionalizado por el anterior Gobierno a causa de un agujero millonario.

- Inventario de las 10 empresas públicas que suponen una mayor amenaza al equilibrio presupuestario del Estado. Reducción de subsidios, costes operacionales en un 15% y aplicar límites trimestrales de endeudamiento a las empresas a partir de 2012.

- Listado detallado de los pagos pendientes de los organismos públicos hasta finales de junio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de junio de 2011