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La UE respalda a España en un conflicto sobre aguas del Peñón

El Tribunal General rechaza un recurso de Gibraltar

El Tribunal General de la Unión Europea ha dado una satisfacción a España en el secular contencioso gibraltareño al desestimar un recurso de las autoridades de la metrópoli y de la colonia contra la decisión de la Comisión Europea de incluir en la relación de Lugares de Interés Comunitario (LIC), por su extraordinario valor ecológico y a petición de España, unas aguas que británicos y gibraltareños consideran de soberanía propia. El ministro principal de la colonia, Peter Caruana, ha anunciado que recurrirá le decisión del tribunal de la UE.

La génesis del conflicto es medioambiental y deriva de la decisión de Bruselas en 2008 de inscribir como espacio protegido de España una zona denominada Estrecho Oriental, donde confluyen aguas de Gibraltar y de alta mar. Esas aguas son ecológicamente muy valiosas como zona de tránsito de diversos cetáceos, incluidos delfines y tortugas, en su calidad de único corredor migratorio para los movimientos y flujo genético entre el Mediterráneo y el Atlántico.

El conflicto afecta a una zona incluida en los Lugares de Interés Comunitario

Aquella aceptación bruselense de la propuesta española disparó las alarmas de Gibraltar que, junto con el Gobierno británico, buscó el amparo del tribunal ante una decisión de la Comisión Europea que designaba "una zona de un Estado miembro, aguas territoriales de Gibraltar, como si fuesen parte de otros Estado miembro, España". Una injerencia inaceptable, a juicio de los recurrentes que hablaron de error manifiesto en derecho.

Sin entrar en el fondo del asunto de las jurisdicciones en cuestión, el tribunal ha rechazado ahora la pretensión de Gibraltar y del Reino Unido, que reclaman una anulación parcial de la decisión para extraer de ella solo las aguas controladas por la colonia. Fuentes del Tribunal General explican que en este caso no se puede hacer tal distinción porque la zona que se quiere escindir del conjunto formado por aguas gibraltareñas y de alta mar no es desgajable al formar parte de un todo a efectos medioambientales, y que es necesario para la preservación de la naturaleza y del área de tránsito de cetáceos y tortugas.

"El Gobierno de Gibraltar no permitirá en ninguna circunstancia que las aguas territoriales británicas de Gibraltar sean tratadas, administradas o gobernadas para la UE o para cualquier otro objetivo de una forma que no sea como aguas de soberanía exclusiva británica, bajo la jurisdicción y el control exclusivo del Gobierno de Gibraltar y de las autoridades de Gibraltar y sujetas a la aplicación exclusiva de las leyes de Gibraltar", anunció ayer Caruana en un comunicado. El ministro principal espera que Londres se sume al recurso que debe ser presentado ante el Tribunal de Justicia de la UE en un plazo de dos meses.

El frente ecológico es el último avatar de un contencioso a punto de cumplir 300 años, el del Tratado de Utrecht que, según recuerda España, solo cedió al Reino Unido las aguas del puerto del Peñón, y no el perímetro de tres millas que se ha convertido en una constante fuente de conflictos. Las diferencias sobre la cooperación policial en esta aguas bloquean el Foro de Gibraltar creado en 2004 por Madrid, Londres y Gibraltar para buscar vías de trabajo común en la zona. En los últimos meses se han producido repetidos incidentes en esas aguas entre patrulleras de la Guardia Civil y efectivos policiales gibraltareños y de la Royal Navy.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de junio de 2011