Reportaje:

Una rebelde del siglo XII

Hildegard de Bingen inspira a Carmen Torres Ripa 'La mujer de las nueve lunas' - La abadesa fundó el primer convento de mujeres

En un viaje de trabajo, la escritora y periodista Carmen Torres Ripa (Barakaldo, 1945) descubrió el beguinato de Gante, las casas donde vivieron en la Edad Media mujeres solas que formaban comunidades en las que escribían, tocaban música o pintaban. Tirando del hilo de las beguinas, mujeres ricas que se quedaban viudas o esperaban el regreso de sus maridos de las Cruzadas, se encontró con la figura de la religiosa alemana Hildegard de Bingen, la fundadora en el siglo XII del primer convento para mujeres. La escritora investigó la vida y el tiempo de Hildegard y la convirtió en protagonista de su novela La mujer de las nueve lunas (editorial Plaza&Janés).

La abadesa llegó a octogenaria y vivió con intensidad. Mística, predicadora, escritora, artista, compositora y herborista, creía en el poder de las piedras y defendía que las monjas se adornaran con flores. "Fue una mujer rebelde. Por defender sus principios se jugó hasta la felicidad y se enfrentó con la jerarquía de la iglesia", destaca Torres Ripa. "Ser rebelde es ser libre, es por lo que merece la pena vivir".

"La novela es el resultado de tejer con palabras las sensaciones"
"En la Edad Media quedan personajes por descubrir para la literatura"

Después de muchos meses de estudio de la vida de Hildegard, la escritora cree que no es exagerado llamarle feminista. "Fue una mujer que se adelantó a su tiempo y reivindicó derechos para la mujer", destaca. Era un personaje de gran magnetismo, con influencia sobre los poderosos e ideas extrañas para su tiempo. "Defendía la higiene, decía a sus monjas que hicieran ejercicio, que se mascaran hierbas para cuidarse la boca o les permitía que bebieran cerveza", añade.

La trama de la novela salta del siglo XII de la abadesa alemana y sus visiones a la Europa contemporánea, donde un atractivo sacerdote investiga los códices medievales por encargo del Vaticano. "La novela tiene que tener un poco de amor, erotismo, avaricia, espiritualidad. Como la vida, es una mezcla", señala la autora. "Es en parte histórica, pero también de una historia de amor y de intriga"

En La mujer de las nueve lunas aparece la música de Neil Young, una de las debilidades de la autora, y el simbólico aroma de la verbena. "El tacto, el sonido y el olor deben estar en las páginas de la novela para dar vida a las emociones", defiende. "La novela es el resultado de tejer con palabras todas esas sensaciones y sentimientos".

"En la Edad Media deben quedar personajes por descubrir para la literatura. Y muchas fueron mujeres que quedaron a la sombra de los hombres de su tiempo", asegura la escritora. Por el momento, sin embargo, ha abandonado la búsqueda de heroínas medievales. Su próximo libro estará ambientado en su entorno más cercano. "No sé si podré, me parece muy difícil. Es más cómodo escaparte y escribir sobre la Toscana", reconoce.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0018, 18 de mayo de 2011.

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