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Elecciones municipales y autonómicas

Bildu tendrá el 18% de los votos y los vascos lo ven como un paso a la paz

El 58% de los ciudadanos de Euskadi apoya el fallo del Tribunal Constitucional

Bildu ha irrumpido en la campaña como argumento electoral y está en condiciones de polarizar la noche del 22-M, representando a cerca del 18,5% de los vascos, según una encuesta de Metroscopia para EL PAÍS.

En Euskadi se aprecian con sinceridad los supuestos movimientos de la izquierda abertzale, mientras que en el resto de España se desconfía del objetivo final de esta estrategia. Aparentemente, la coalición logra aglutinar el voto que iba antes a formaciones como la ilegalizada Batasuna y el del resto de formaciones independentistas, ajenas a ETA.

Por eso, en el País Vasco es acogida posotivamente la presencia de la coalición en las urnas y como un paso fundamental hacia el final de la violencia, en contraste con el resto de España, donde se ha escuchado mucho más el ruido de quienes ponían en cuestión la decisión del Tribunal Constitucional. En Euskadi, el controvertido fallo es considerado un acierto por el 58% de los ciudadanos. El Tribunal Supremo, aunque dividido, era partidario de cerrar el paso de la coalición y el PP ha utilizado este asunto como arma de campaña contra el PSOE, aunque sea una decisión estrictamente judicial. El PP ha intentado capitalizar el supuesto rechazo en el resto de España, presentándolo como una maniobra del PSOE utilizando a los tribunales.

En Guipúzcoa, las listas 'abertzales' alcanzan el 22% de los votos

El PSE baja, el PP sigue siendo la tercera fuerza y el PNV se mantiene

Sin embargo, hasta un 52% de los vascos entiende que la constitución de esta coalición, con partidos democráticos y ajenos a la violencia como Eusko Alkartasuna y Alternatiba, es el resultado de la decisión sincera de la izquierda abertzale de renunciar definitivamente a la violencia y condenar el terrorismo.

Los dirigentes de EA han defendido su decisión de formar la coalición, precisamente, para servir de pista de aterrizaje para que la izquierda abertzale se desligue de ETA y acepte sumarse al juego político, desde las instituciones. El riesgo de EA ha sido quedar fuera de esas mismas instituciones por primera vez desde que nació como escisión del PNV, si se hubiera confirmado la ilegalización decidida en primera instancia por el Supremo.

La mayoría de los vascos ve en su presencia en las urnas un signo de normalidad y un avance hacia el final de ETA, porque para el 62% es un paso adelante contra la violencia. Las valoraciones positivas del fallo, obviamente, son claramente mayoritarias entre los votantes del PNV y minoritarias entre los del PP, aunque aún queda un 13% de votantes populares que apoya al Constitucional; un 29% que lo considera un paso adelante y un 22% que ve sinceridad en el rechazo a la violencia. Y los votantes socialistas vascos apoyan claramente la presencia de Bildu en las urnas.

Mucha más dividida está la posición de los vascos sobre los efectos de la legalización, porque el 36% dice que debilita a ETA, pero el 23% que le refuerza y el 19% que ni una cosa ni otra.

Según el sondeo, Bildu está en condiciones de lograr un 18,5% de los votos en elecciones municipales y un 14,9% en las de las Juntas Generales. En las locales de hace cuatro años, Eusko Alkartasuna logró el 7% y ANV el 7,4%, es decir, que la nueva coalición consigue agrupar el voto nacionalista y abertzale, más allá del PNV que mantiene su porcentaje de voto. Los nacionalistas vascos se afianzan como primera fuerza política de Euskadi.

La irrupción de la coalición Bildu en las urnas la pagan Aralar y EB, que fueron juntos en algunos ayuntamientos, y pierden ahora más de dos puntos. Aralar, que era la opción independentista pacífica, logra el 4,3% de los votos en las diputaciones y EB, que ha sufrido varias escisiones, el 3,4%. Con esos resultados, la nueva coalición abertzale tendría acceso a numerosas alcaldías y podría ser vital en otras. El PP, por poco, se mantiene como tercera fuerza y el PSE baja con respecto a hace cuatro años.

En el reparto de junteros, Bildu está en condiciones de tener 25 de los 153 junteros que se reparten el próximo domingo. Su resultado más espectacular lo obtiene en Guipúzcoa, donde llega al 22,3% de los votos, haciéndose fuerte como tercera fuerza a mucha distancia del PP y muy cerca de los socialistas. Para gobernar la diputación de Guipúzcoa el PNV puede optar entre pactar con los socialistas o con Bildu. En el primer caso, el acuerdo chocaría con el Gobierno vasco de los socialistas con apoyo del PP y en el segundo se produciría la llamativa consecuencia de que la coalición, considerada por el Tribunal Supremo como una creación de ETA, gobernara en una diputación vasca.

En Guipúzcoa, el PSE sufre un significativo retroceso de 5,1 puntos con respecto a las anteriores elecciones a las juntas generales, que se traduce en la pérdida de tres junteros. El PP baja muy ligeramente, pero gana un representante. El PNV se mantiene y EB y Aralar, que fueron juntos hace cuatro años, pierden en conjunto dos representantes. En Álava y en Vizcaya, Bildu es la cuarta fuerza política. El PP se mantiene como el primero en Álava.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de mayo de 2011