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Reportaje:

Testigos de los infiernos del mundo

La Casa Encendida exhibe 40 imágenes participantes en el premio de fotografía humanitaria Luis Valtueña convocado por Médicos del Mundo

Hay exposiciones que provocan la indignación y es justo que así sea. Es el caso de la muestra que desde ayer, y hasta el 2 de mayo, puede verse en La Casa Encendida: 40 imágenes seleccionadas entre las 1.500 fotografías que se han presentado a la última edición del Premio Internacional de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña. La indignación está en el propio nacimiento del galardón, que se convoca anualmente en recuerdo de Luis Valtueña, Flors Sirera, Manuel Madrazo y Mercedes Navarro, cooperantes de Médicos del Mundo asesinados en Ruanda (los tres primeros) y en Bosnia (la última).

Este año han sido premiados tres fotógrafos cuyos trabajos son el testimonio de que el infierno existe y está en este mundo: Fernando Moleres, Riccardo Venturi y Javier Arcenillas. Los dos primeros, además, también han sido premiados en la última convocatoria del World Press Photo, el mayor reconocimiento que puede recibir in fotoperiodista.

La serie ganadora retrata niños prisioneros en Sierra Leona

Moleres y Venturi han sido también reconocidos por el World Press Photo

El jurado del Premio Luis Valtueña decidió por unanimidad conceder el primer premio a la serie Niños prisioneros en cárceles africanas, de Moleres (Bilbao, 1963), que trabajaba como enfermero hasta que en 1990 recibió su bautismo como fotógrafo profesional con un reportaje sobre los guetos de Sudáfrica. Durante seis años se ha dedicado a un proyecto sobre trabajo infantil en una treintena de países. La serie ganadora del Luis Valtueña consta de 60 fotografías realizadas en 2010 en las cárceles de Freetown, Bo, Kono y Makeni, en Sierra Leona. Los protagonistas son adolescentes como Aruma Mami, con un trastorno mental, que no sabe cuándo nació ni cómo llegó a prisión, o Manyu Dalami, de 16 años, condenado a tres años en un juicio sin testigos ni acusación particular por un robo de 100.000 leones (menos de 25 euros).

El español Javier Arcenillas y el italiano Riccardo Venturi, también han sido reconocidos en esta edición como finalistas del premio. El primero, por la serie Sicariato de Sión. La historia de violencia y muerte en Latinoamérica, trabajo que forma parte de un proyecto más amplio que está realizando sobre violencia en Latinoamérica. "Quiero entender las causas de esa violencia", explica Arcenillas, que a lo largo del año pasado se introdujo en los barrios más peligrosos de la capital guatemalteca para realizar su trabajo. "Hay dos tipos de sicarios: los de baja alcurnia, que atacan autobuses y comercios, y los que están al servicio de los traficantes de droga o de personas", señala el fotógrafo, que afirma haber sentido más miedo en algunas zonas de la ciudad de Guatemala que en un Afganistán en guerra. Riccardo Venturi completa la terna de ganadores del Luis Valtueña. El fotógrafo de la agencia Contrasto aterrizó en Haití a los pocos días del terremoto que sacudió el país el 12 de enero de 2010 para captar el desgarro de la catástrofe, la devastación, las víctimas, los saqueos... Posteriormente regresó en sucesivos viajes, como el que realizó en mayo para cubrir las condiciones de la población desplazada o el que hizo en noviembre con motivo de las elecciones y los brotes de cólera que siguieron cebándose en los haitianos. "Siempre me he ocupado de conflictos y temas sociales", comenta el fotógrafo, veterano de guerras como las de Kosovo, Afganistán, Somalia y, más recientemente, Libia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de abril de 2011