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Rubalcaba tacha de "bazofia llena de mentira" las actas del diálogo con ETA

Rajoy se queda al margen, aunque lanza a sus diputados a utilizar el terrorismo

"Ponga a disposición de los españoles las actas de su negociación con ETA porque se las van a sacar. O nos muestra usted las actas que muestren su inocencia o debe tomar el camino de la Zarzuela para renunciar a su cargo y convocar elecciones anticipadas", clamó Mariano Rajoy en el Pleno del Congreso el 3 de julio de 2007.

Ese día, el líder de la oposición se enredó con ese asunto y perdió ante José Luis Rodríguez Zapatero el debate sobre el estado de la nación, por su insistencia en exigir las actas. Rajoy machacó el tema de la negociación con ETA hasta las generales de 2008 y, de hecho, fue el centro de sus dos cara a cara con Zapatero en esa campaña. Pero en esta legislatura había abandonado ese discurso tras la recuperación del pacto antiterrorista. Ahora, casi cinco años después y con motivo del llamado caso Faisán, el PP ha desenterrado ese discurso con dos diferencias sustanciales: mantiene en vigor el pacto antiterrorista y no es Rajoy quien encabeza en el Parlamento la ofensiva por las actas de ETA. Algo más que una señal.

"Al habitual arsenal de infamias que trae usted a esta Cámara, ahora ha traído las de ETA, bazofia de ETA, eso es lo que ha traído aquí. Cada vez que ETA emite un comunicado, el PP dice que es una falsedad y que es mentira, pero cuando aparecen documentos que pueden afectar al Gobierno, entonces sí, entonces es verdad y el Gobierno tiene que dar explicaciones", le dijo ayer el vicepresidente primero y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, al diputado del PP Ignacio Gil Lázaro en el pleno de control en su enésima pregunta sobre el chivatazo a ETA. "Las actas de ETA le ponen contra las cuerdas", clamó el diputado del PP, remedando al Rajoy que se enredó hace cuatro años en el debate sobre el estado de la nación.

Rubalcaba le respondió con vehemencia que el PP oculta que en la Audiencia han testificado siete jefes de policía, de la Guardia Civil, de la Ertzaintza y de policía francesa para decir precisamente lo contrario. "Apretad más que nunca", fue la orden que Rubalcaba dice que les dio.

Fuentes del PP explican que esta vez hay un interés por mantener al margen a Rajoy, al menos mientras se pueda, para evitar caer en el mismo defecto que admiten de las elecciones de 2008, cuando le pasó factura su gesto duro por el 11-M y por las negociaciones con ETA.

Por eso él mantiene cada miércoles las preguntas sobre la crisis económica, eludiendo la lucha antiterrorista. Al menos mientras pueda evitarlo, porque el martes hizo una referencia en una declaración pública en Marbella. Fuentes oficiales del principal partido de la oposición añaden que la estrategia de presión sobre el Gobierno por el Faisán no impide que el PP mantenga vigente el pacto antiterrorista.

"En el pacto antiterrorista vigente desde junio de 2008 no se incluye la legislatura anterior ni convalida la negociación", aseguró a este periódico un responsable de terrorismo del PP. De hecho, la presión sobre Rubalcaba y el que se pida permanentemente su dimisión no impide que el PP le siga su considerando interlocutor para estos asuntos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de marzo de 2011