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Reportaje:

La loba que nunca escapó

El zoo dice que huyeron dos animales - Un empleado asegura que uno de ellos nunca salió del cubil - El Consistorio revisará la seguridad de las instalaciones

Solo una loba ibérica se escapó ayer de su habitáculo en el zoo de Barcelona; la otra estaba dormida, camuflada entre las piedras, mientras los empleados la daban por huida y la buscaban por todas partes. Así lo aseguró el presidente del comité de empresa del parque, Jesús Cabana (UGT), contradiciendo la versión oficial del Ayuntamiento. El dispositivo para buscar a ambos ejemplares paralizó a media mañana la actividad del zoo y activó un dispositivo de los cuerpos de seguridad en el barrio del Born.

Según Miquel Trepat, director del parque, hacia las 10.50 las dos hembras saltaron la valla de tipo visera -de tres metros de alto, en forma de L invertida y coronada con una alambrada eléctrica- que delimita su habitáculo. La más joven, aseguró Trepat, fue capturada tras el salto. La otra, llamada Penélope y de unos cinco años, permaneció escondida más de una hora, hasta que fue encontrada en una zona aledaña. Después fue sedada y permaneció bajo vigilancia.

El biólogo Pepe España cree difícil que un animal salte una valla visera

Los empleados protegieron a los visitantes del zoológico

El director explicó que los animales saltaron por el estrés que les ocasionó el transporte de un bongo (antílope) al habitáculo contiguo. En el momento de la fuga unas 900 personas, entre ellas 17 grupos de escolares, visitaban el zoo y se les brindó la protección necesaria. A las 12.10 el recinto había vuelto a la normalidad. Muchos menores dentro del parque no dudaban en aullar, divertidos porque el incidente no les había arruinado la actividad escolar.

Cabana, que trabaja desde hace 29 años en el zoológico, explicó que, en medio de "la confusión" por la fuga de Penélope, los cuidadores no fueron capaces de distinguir a la otra loba entre las piedras y la sombras, por lo que dedujeron que también se había escapado. "Había que fijarse mucho para verla", explicó. Cabana atribuyó a una "falta de comunicación" la diferencia entre las versiones. También dijo que la reja eléctrificada estaba en pleno funcionamiento.

Pepe España, biólogo experto en lobos y colaborador del film Entre lobos, certificó que el zoo cumple todos los requisitos de seguridad para mantener a las cinco lobas. Sin embargo, consideró "inviable" la posibilidad de que un ejemplar pueda saltar una valla visera tan alta desde un lugar plano, aunque también aclaró que en un momento de estrés un lobo puede hacer "algo excepcional". Precisamente el mismo adjetivo que utilizó Trepat para calificar el incidente, que prometió investigar.

Más allá de la poesía fácil de la imagen de un lobo fabulístico recorriendo el centro urbano, no hubo pánico en la zona del Born y el parque de la Ciutadella. Según la Guardia Urbana, no se activaron sirenas y unas 10 unidades peinaron la zona. "No teníamos certeza de que los animales estuvieran en la calle, pero era una posibilidad y por eso actuamos", explicó un portavoz.

Tanto CiU como el PP aprovecharon el incidente para cargar una vez más contra Jordi Hereu. La ONG Libera, que lucha por los derechos de los animales, acchacó la fuga a las "deficientes medidas de seguridad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de marzo de 2011