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Zapatero ofrece su apoyo a los barones pero recuerda que él no se examina

Simancas pide elecciones primarias ya para despejar las dudas sobre el candidato

"A mí ya me han juzgado en otras ocasiones. Ahora, yo voy a tratar de que a los compañeros les vaya lo mejor posible, y les voy a dar todo mi apoyo". Estas expresiones las utilizó ayer el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de forma desenfadada para dejar claro ante su partido que la suspensión del acto de Vistalegre (Madrid) en el que él iba a dar el pistoletazo de salida a la campaña para las elecciones municipales y autonómicas de mayo no le apartan de la escena política pero le sacan de la primera línea.

Los protagonistas, insistió ayer, son los candidatos a las presidencias autonómicas y a las alcaldías, porque son los que se examinan ante los ciudadanos. Y no él. "Ningún apoyo sobra, ninguno. Yo les voy a dar todo mi apoyo, todo, con todas mis ganas, como siempre", dijo.

Alivio de los cabezas de lista por la "regionalización" de la campaña

Con esta declaración del presidente se cierra el círculo que abrió el responsable del comité electoral, José Blanco, al reconducir la campaña hacia una orientación regional y municipal. Precisamente era lo que querían los barones y los candidatos. Con el giro ya decidido es evidente que, aunque Zapatero apoye a los candidatos, la campaña estará muy pegada al terreno. Lo han expresado los presidentes de Castilla-La Mancha y de Extremadura, José María Barreda y Guillermo Fernández- Vara. Este siempre ha dicho que los ciudadanos tampoco entienden que los candidatos echen la culpa a Zapatero de todo lo que ocurre: "Si eso fuera así, los ciudadanos podrían mandarnos a todos los presidentes a casa porque, si Zapatero es responsable de todo, nosotros sobramos". No obstante, la mayoría de los candidatos consideran que la mala valoración de la gestión del Gobierno central les perjudica.

El giro de la estrategia electoral coincide con lo que ya hacen los cabezas de lista socialistas en sus circunscripciones. Pero todos tienen la duda de si serán capaces de contraponer sus campañas regionales a la "nacional" que realizará el PP, con su presidente, Mariano Rajoy, presente en todas las comunidades autónomas.

Por otro lado, aunque los candidatos quieren abstraerse del debate sobre el futuro de Zapatero, toda vez que nadie les garantiza que será despejado, muchos reconocen que esta incertidumbre la pueda utilizar el PP en su contra.

Por escrito lo expresó ayer el portavoz socialista en la Comisión de Fomento del Congreso, Rafael Simancas. En un artículo publicado en Sistema Digital, de la Fundación Sistema (vinculada al PSOE), titulado De sucesiones y sucesores, propone: "Convoquemos primarias y elijamos ya a nuestro candidato, nuevo o no, para las próximas elecciones generales. Los ciudadanos sabrán a qué atenerse con nosotros y el Partido Socialista podrá centrar su trabajo definitivamente en lo que toca, en mayo lo municipal y lo autonómico, y a continuación el debate nacional sobre las respuestas a la crisis". Simancas considera que los socialistas "solitos" se han metido en este "lío" y ahora solo les queda despejar ante los ciudadanos "quiénes van a estar al timón del país". Su reflexión, subraya el ex líder de los socialistas madrileños, es "a título personal".

Le respondió horas más tarde la portavoz del comité electoral del PSOE, Elena Valenciano, y lo hizo para rechazar unas primarias ahora. "Primero elecciones, luego veremos. Ahora hay que poner todo el foco en los territorios", declaró a Europa Press.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de marzo de 2011