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La actitud de la izquierda 'abertzale' distancia de nuevo a socialistas y populares vascos

El rechazo por parte de Sortu de los planes de ETA para asesinar al lehendakari, Patxi López, evidenció ayer la distancia que sobre la percepción de la apuesta política de la izquierda abertzale separa al PSE, partido que sustenta el Gobierno vasco, y a su socio preferente, el PP. Un alejamiento que ya quedó patente hace una semana, cuando los socialistas valoraron el rechazo de la antigua Batasuna a la kale borroka y los populares lo consideraron mero "maquillaje".

La discrepancia entre los dos partidos que facilitaron el relevo en Ajuria Enea hace dos años adquiere más trascendencia si se tiene en cuenta que fue la lucha contra ETA una de las claves de su entendimiento. El portavoz del PSE, José Antonio Pastor, calificó ayer el nuevo pronunciamiento de Sortu como una "buena noticia", al considerar que "empieza a demostrar con hechos la apuesta por las vías políticas". Su homólogo del PP, Leopoldo Barreda, fue más escéptico al percibir el rechazo como parte del "guión previsto" para lograr participar en las elecciones.

Quienes más entusiastas se mostraron con el anuncio fueron dos de los socios de la antigua Batasuna en el Acuerdo de Gernika, que aglutina a las fuerzas soberanistas vascas. El parlamentario de EA Juanjo Agirrezabala dijo que "ya no hay ni un solo argumento que pueda justificar la ilegalización" de la izquierda abertzale, mientras que el portavoz de Alternatiba, Oskar Matute, destacó el rechazo al supuesto intento de atentado como "un paso de gigante" que evidencia que Sortu "no es un instrumento de ETA".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de marzo de 2011