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Zapatero llama a defender la marca PSOE entre las dudas sobre su futuro

"No vamos a volver la cara a los problemas", dice el presidente del Gobierno

Además de breve, la alocución que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, hizo ayer ante el Comité Federal del PSOE fue la menos "personalista" que recuerdan muchos de los miembros de ese órgano de dirección, reunido para aprobar las listas para las elecciones municipales y autonómicas del próximo 22 de mayo. "Fue un discurso de partido, de defensa del ayer, del hoy y del mañana de nuestra organización", interpreta un veterano.

"Nuestra marca, la marca PSOE, se define y se resume en tres palabras: modernización, solidaridad y derechos", les dijo Zapatero. En un discurso que apenas sobrepasó los 12 minutos, el líder socialista recomendó a los suyos, "a todas las federaciones, a todo el partido", que en las próximas elecciones defiendan las reformas que hace el Gobierno y, sobre todo, recuerden que el PSOE "ha sido y es decisivo para la modernización de España".

"Se gana si se sale a ganar, y hay que ganar, no por nosotros, por el país"

Detrás de estas palabras, para los interlocutores consultados, se adivina el conocimiento exacto que el presidente del Gobierno tiene de las perspectivas electorales, en la que el PSOE está mejor valorado por los ciudadanos que el Gobierno y que él mismo. Estos interlocutores recuerdan que en las elecciones municipales y autonómicas de 1995, inolvidables para el PSOE porque perdieron buena parte de los Gobiernos autónomos y municipales, "la marca estaba mejor que el líder socialista de entonces, Felipe González; ahora ocurre al revés", señalan quienes vivieron esa situación.

Nadie duda en el PSOE de que Zapatero está exclusivamente centrado en llevar adelante las reformas que considera imprescindibles para España, y que no piensa en absoluto en términos personales. Para muchos, su tono fue de despedida, por lo que todos los consultados señalan que la única duda está en "cuándo anunciará que no repetirá como candidato a presidente", señaló un dirigente regional.

"Estamos haciendo la tarea necesaria para este país y su futuro. Aceptamos, cómo no, las críticas, y las aceptamos de buen tono; pero hay algo que no nos podríamos perdonar a nosotros mismos y es no hacer las cosas que tenemos que hacer, los cambios que necesita España", les dijo Zapatero. Tampoco se perdonaría, dijo, "volver la cara a los problemas".

¿Cuándo es el mejor momento para anunciar que cede el liderazgo electoral del PSOE? Aquí surgen las dudas aunque son mayoría los que piensan que antes de las elecciones del 22 de mayo sería mejor, porque "desactivaría la campaña del PP basada en arremeter contra Zapatero", señalan.

El inconveniente vendría porque la atención podría centrarse en el proceso de elección del candidato y enturbiaría la campaña electoral de los socialistas. Esta hipótesis inquieta al máximo a los candidatos a alcaldes y presidentes autonómicos, ya que todos quieren hacer una campaña "muy local" con el afán de tapar el peso de la mala situación general de España. "En 31 elecciones hemos salido con toda la determinación y todo el coraje y así saldremos también en las elecciones de mayo", les animó Zapatero, en medio de un silencio total, para transmitirles que defiendan sin complejos las reformas del Gobierno.

"Nosotros sabemos ganar al PP y a las encuestas. Se gana cuando se sale a ganar, y vamos a salir a ganar, más que por nosotros por el futuro de este país. ¡Venga, a trabajar!". Este fue el broche de Zapatero.

Nadie pidió la palabra luego porque al ser un comité extraordinario solo para aprobar candidaturas, hasta Zapatero podría haber prescindido de su breve arenga. Y todos respetaron el guión. Entre otros, el líder del PSM, Tomás Gómez, y el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, que declinaron responder sobre cuándo el presidente debería hacer pública la decisión sobre su futuro. Sí respondió el lehendakari, Patxi López, para quien "antes de las elecciones" podría ser útil, aunque reconoció que existen inconvenientes.

Pero de esto no se debatió ayer. La reunión se centró en las votaciones, sin ningún conflicto, para aprobar las candidaturas y el presupuesto del PSOE para 2011. Este partido tiene previsto ingresar 41 millones de euros -unos 34 procederán de subvenciones oficiales- y gastar otros tantos. Ahora bien, todos los militantes pagarán un euro más al mes y se anuncia que los parlamentarios y cargos públicos verán incrementada su aportación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de marzo de 2011