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Las consecuencias de un acuerdo histórico

Merkel: "España está en muy buen camino"

La canciller alemana respalda las reformas de Zapatero y elogia el pacto social - El presidente apoya el plan de Berlín pero elude sus puntos más polémicos

La visita de la canciller alemana, Angela Merkel, a Madrid fue tan breve como intensa. Antes de marcharse, dejó lo que se esperaba de ella: una declaración expresa y contundente de respaldo a las duras reformas impulsadas por Zapatero. "España ha hecho sus deberes y está en muy buen camino. Yo creo que los mercados han tomado nota con interés de lo que ha hecho España y lo aprueban", dijo la mandataria de la locomotora económica de Europa en la rueda prensa conjunta con su anfitrión.

No quiso, sin embargo, responder a la pregunta de si descarta que España necesite finalmente un rescate financiero de sus socios, alegando que no es positivo hacer "ningún tipo de especulación". Merkel venía escarmentada por los ataques contra la deuda española que desataron sus comentarios de junio pasado, cuando sugirió que España podría acabar necesitando un rescate.

Merkel pregunta si bastarán 20.000 millones para capitalizar las cajas

Ayer puso el acento, en cambio, en el hecho de que Zapatero haya conseguido aprobar la reforma de las pensiones "sin conflicto" con los sindicatos, al contrario de lo que sucedió en su propio país, y aseguró que se trata de un hecho "muy positivo y tranquilizador", que "crea mucha confianza en el futuro".

Zapatero correspondió a los elogios de su invitada, quien no escatimó palabras de halago a las "importantes reformas y grandes logros" de su anfitrión, respaldando el "plan de competitividad" que exige Merkel como condición para aceptar la ampliación y flexibilización del fondo de estabilización del euro, dotado con 750.000 millones, al que Alemania es el mayor contribuyente. Tras subrayar que "la solidaridad no basta", la canciller dijo que los países europeos deben dar "pasos importantes" para endurecer el Pacto de Estabilidad, que limita el déficit al 3%, y armonizar los indicadores relacionados con la competitividad. Merkel explicará hoy su plan a los líderes europeos en Bruselas y espera su aprobación en la cumbre de la UE de finales de marzo, después de que lo asuman los 17 socios del Eurogrupo.

Zapatero compartió la filosofía del plan, pero evitó comprometerse con sus medidas más polémicas. Dejó en manos de los agentes sociales la propuesta de desvincular el aumento de los salarios de la inflación, como pretende Merkel. Tras recordar que sindicatos y empresarios han llegado a un principio de acuerdo para discutir la reforma de la negociación colectiva, pidió que se deje "trabajar a los agentes sociales en lo que les corresponde".

No mucho más explícito fue con la propuesta de Merkel de que los países del euro sigan el ejemplo de Alemania y proscriban en sus constituciones el déficit público. Destacó que la ley de Estabilidad Presupuestaria ya fija un techo de gasto para la Administración central y agregó que "es bueno que eso también se traslade a las comunidades", como han propuesto algunos presidentes autonómicos socialistas. Fuentes de Moncloa revelaron que Zapatero explicó a Merkel lo complejo que resulta reformar la Constitución española, pero no descartó poner coto al déficit por ley orgánica. La ley fundamental germana limita al 0,35% del PIB el déficit del Gobierno federal en 2015 y lo prohíbe para los gobiernos regionales (lander) a partir de 2019.

Zapatero reconoció que la reducción del déficit "es fundamental para la estabilidad del euro", pero recordó que España es uno de los países que menos ha incumplido el Pacto de Estabilidad. Aludía al hecho de que Francia y Alemania lo infringieron en cinco ejercicios desde 2001, incluso antes de la crisis.

El presidente español sí consideró "de sentido común" que los países europeos armonicen su impuesto de sociedades, como quiere Merkel, quien matizó que no se trata de homogeneizar los tipos sino de ponerse de acuerdo en la base impositiva.

Durante su encuentro, Zapatero explicó también a Merkel la reforma de las cajas de ahorro y la intención de capitalizarlas con fondos públicos si no logran financiación en el mercado, según fuentes gubernamentales. "¿Bastará con 20.000 millones?", le preguntó Merkel, haciéndose eco de las noticias que multiplican hasta por cuatro esta cifra. "Yo me fío de lo que dice el Banco de España y estoy seguro de que cuando se conozcan las cuentas al detalle se despejarán todas las dudas", le respondió Zapatero, según fuentes conocedoras de la conversación.

El espaldarazo de Merkel no fue el único que ayer recibió Zapatero. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, le remitió una carta, difundida por El Elíseo, en la que elogia las "valientes decisiones" del Gobierno español y agrega que "suponen una importante contribución a una zona euro más convergente, más estable y más fuerte".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de febrero de 2011