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Ola de cambio en el mundo árabe | La situación en Marruecos

Mohamed VI termina sus vacaciones

El rey Mohamed VI regresó a Marruecos tras una estancia de 48 horas en el castillo de la familia real alauí en Betz, al noroeste de París, donde llegó sin su familia en la noche del jueves al viernes.

La breve estancia del monarca le permitió descansar, según fuentes conocedoras de su desplazamiento, aunque la web informativa marroquí Hespress señaló, el sábado, que tenía la intención de evaluar con las autoridades de Francia la situación en el Magreb tras la caída del régimen tunecino.

Marruecos es el país más inmune a las protestas del norte de África. La independentista saharaui Aminetu Haidar lamentó ayer en Málaga que las revueltas que recorren otros países de la zona "no hayan podido llegar a Marruecos".

Rabat no se ha pronunciado sobre la rebelión en Egipto, pero sí brindó su "profunda solidaridad" al pueblo tunecino mediante un comunicado publicado por el Ministerio de Exteriores tres días después del derrocamiento de Ben Ali.

En Marruecos se encuentra, convaleciente de un operación, el rey Abdalá de Arabia Saudí. De todos los gobernantes árabes ha sido el que más ha apoyado al presidente egipcio, Hosni Mubarak. El monarca saudí le llamó el sábado para animarle a condenar "los ataques a la seguridad y estabilidad de Egipto".

El soberano saudí volvió a descolgar el teléfono para ponerse en contacto con el presidente Barack Obama, según informó ayer la agencia SPA de Arabia Saudí. "La estabilidad de Egipto y la seguridad de su pueblo no pueden dar lugar a ningún compromiso", le dijo a Obama. "El presidente estadounidense mostró su comprensión (...)", según SPA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 31 de enero de 2011