Los municipios del sur acuerdan con Fomento soterrar por fin las vías del tren

La reivindicación de soterrar las vías que cruzan las ciudades del sur de Madrid se escribe casi en blanco y negro. "El alcalde José Quintana critica el proyecto de enterrar la vía del tren", noticia de 1990. "Los vecinos de Fuenlabrada perderán de vista el tren a su paso por el casco urbano", se dice en enero de 1996. "Pinto pide el enterramiento de la vía del tren para crecer en el futuro", escrito en 1997. "Leganés destinará 1.000 millones (de pesetas) para cubrir las vías del tren si la Comunidad aporta otros 4.000", diciembre de 2000. "Simancas promete soterrar las vías del tren que atraviesan las grandes localidades de la región (si hubiese ganado las elecciones)", de nuevo el tema en octubre de 2002.

Los alcaldes instan a la presidenta Aguirre a que financie la obra

Más información

Cinco alcaldes del sur (Fuenlabrada, Alcorcón, Leganés, Móstoles y Getafe) refrendaron ayer en Fomento la promesa del ministro José Blanco de iniciar los trámites para poner bajo tierra los raíles de las líneas C-5 y C-3 de Cercanías. Estas dividen en dos sus ciudades. De llevarse a cabo por fin esta gigantesca obra que ronda los 1.000 millones de euros de inversión total, modificaría la fisonomía de los municipios y cambiaría para bien la vida diaria de un millón de personas. "Hoy es un día histórico para el sur al sentarse las bases para que en el futuro se proceda a soterrar estas líneas que pasan por nuestras ciudades", dice el alcalde de Alcorcón, Enrique Cascallana. Una vez que se apruebe en los respectivos plenos el proyecto, las partes van a sacar a concurso los estudios previos de soterramiento. Después tendrá que decidirse si la obra se acomete a través de un consorcio o de una sociedad pública.

La polémica entre los regidores embarcados en este proyecto, cuatro socialistas y uno del PP, Esteban Parro, de Móstoles, surge cuando sale el nombre de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. "Falta el compromiso de Aguirre", reitera Cascallana. "Se ha hablado con la Comunidad, han sido invitados a dar los primeros pasos de este proyecto pero no lo han visto claro. Lo importante es que al final esté, coopere y ponga dinero", agrega el alcalde. En esas, Parro defiende la gestión de la presidenta: "Existe una magnifica disposición de la Comunidad y el buen talante sobre este asunto". Recuerda, además, que el Gobierno regional no tiene competencias en materia ferroviaria. Igualmente, el alcalde de Leganés, Rafael Gómez Montoya, dice que desde la lealtad y la cordialidad solicita a Aguirre que participe en el proyecto. Su municipio guarda seis millones de euros desde hace años esperando que esto se ponga en marcha. "Aguirre dijo que pondría un euro más que Fomento. Por lo tanto, insto a que la Comunidad participe activamente en este proyecto", agrega.

Polémicas aparte, la obra es de un gran calado. Supondrá, de llevarse a cabo, mejoras medioambientales y liberará decenas de hectáreas donde los alcaldes planean levantar, por ejemplo, largas avenidas con arbolado y centros comerciales. Manuel Robles, alcalde de Fuenlabrada, considera que se trata de un hecho muy relevante. "El ministro ha cumplido y ahora vamos hacia adelante. Es un paso importantísimo", dice por teléfono. No obstante, Cascallana calcula que el proyecto tardará un par de años en echar a andar una vez que se acuerde cómo se financia y en qué términos.

Vecinos de San Nicasio caminan por las vías del tren para ir a la estación de cercanías en 1995.
Vecinos de San Nicasio caminan por las vías del tren para ir a la estación de cercanías en 1995.SANTI BURGOS

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 29 de enero de 2011.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50