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Coleccionista y traficante de pistolas

Desarticulada en Girona una red de comercio ilegal de armas - Uno de los 17 detenidos tenía 141 armas, 37.500 balas y 22,5 kilos de pólvora en un armario

En una caja fuerte escondida en un armario de su casa, L. M. I guardaba 125 pistolas y revólveres; 16 rifles, escopetas y carabinas; 38 cañones de pistolas; 37.500 balas de todo tipo de marcas y calibres; 34.000 pistones para recarga, y 22,5 kilos de pólvora. Un arsenal que sumaba en total 141 armas, 112 de ellas ilegales. El hombre, de 50 años, coleccionista y gran amante de los artilugios de fuego, no pudo dar a la Guardia Civil una explicación convincente de por qué tenía todo aquello escondido en su domicilio en Torroella de Montgrí (Baix Empordà).

Los agentes le han detenido como el cabecilla de una presunta red de tráfico ilegal de armas asentada en la provincia de Girona. En total, los agentes han arrestado a 17 personas (tres de origen francés) entre vendedores y compradores, y han decomisado 204 armas (127 ilegales). Entre los detenidos hay dos hermanos, J. B. F., de 53 años, y C. B. F., de 50, que regentaban una armería en Figueres (Alt Empordà).

La operación arrancó en octubre del año pasado, cuando los agentes supieron que varias personas se dedicaban a rehabilitar armas de fuego. Cuando una pistola se da de baja, se le perfora el cañón, de forma que ya no se puede disparar con ella. Es entonces cuando puede venderse como objeto coleccionable o mero adorno. La red se dedicaba, presuntamente, a fabricar cañones nuevos en domicilios particulares. Con ellos las pistolas pueden volver a usarse sin que consten en ningún registro. Eso las hace muy atractivas para quienes quieren delinquir sin dejar rastro. Su precio: entre 2.000 y 3.000 euros.

En noviembre, los agentes detuvieron en la frontera francesa a G. J. P. M., de 67 años; F. H. J., de 46, y N. J. B., de 72, cuando intentaban cruzar con una pistola oculta en el coche. El arma era ilegal. Su arresto les llevó hasta el coleccionista. La Guardia Civil detuvo a L. M. I. cuando estaba en una calle de Girona, a punto de vender una pistola del calibre 6,35 desmontada, que ocultaba entre su ropa. Los agentes le arrestaron a él y al comprador, J. L. A. M., de 34 años, en ese instante.

Luego registraron su domicilio y ocho más. Así, entraron en las casas de los dueños de la armería. Los hombres están acusados de vender pistolas inutilizadas y después preparar después para rehabilitarlas. En el momento del registro de las casa de los armeros, dos hermanas, T. B. V. y C. B. V., de 33 y 24 años, trataron de huir con una pistola ilegal y 2.600 proyectiles. El resto de los detenidos tienen sus domicilios por toda la provincia: Figueres, Palamós, Riudellots de la Selva, L'Escala, Santa Coloma de Farners y Roses, y enm Vic (Osona).

Además de las armas, la Guardia Civil se ha incautado de 44.100 cartuchos de diversos calibres, 86 cañones de armas cortas, una ballesta, tornos y demás material útil para el montaje y desmontaje de armas de fuego. El Juzgado de Instrucción número 4 de Figueres se ha hecho cargo de la investigación. Todos los detenidos están en libertad con cargos. La Guardia Civil deberá ahora examinar las armas para intentar descubrir su origen. Los agentes desconocen qué cantidad de pistolas, revólveres, escopetas y demás peligrosos artilugios de fuego que la red puede haber introducido a través del mercado negro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de enero de 2011