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Reportaje:

Menos barreras físicas y mentales

Los ganadores de los Telefónica Ability Awards explican cómo avanzaron en la integración de discapacitados

En 1966, el hotel Entremares -situado en primera línea de playa en la Manga del Mar Menor- era inaccesible. Contaba con una escalera presidencial y la orilla era inalcanzable para personas con una discapacidad. Esta empresa familiar se ha reinventado, removiendo las viejas barreras. "Aparte de contar con una gran cantidad de rampas, tenemos ocho habitaciones totalmente adaptadas. Creemos en una integración no excluyente. Y nuestro personal está formado. Si no lo estuviera, la accesibilidad no serviría de nada", explica su director, Alberto Inglés.

Esta y otras empresas y organismos han sido premiados en los Telefónica Ability Awards, fallados el pasado lunes promovidos por la operadora española. Luis Abril, presidente de la secretaría general técnica del grupo, explica: "Lo excelente ha sido ver la motivación de los participantes en este proyecto que premia la integración. La pena es que no nos pudiéramos presentar".

"Las rampas, sin formación del personal, no servirían de nada"

AENA acaba de anunciar una oferta de empleo para personas con discapacidad: 61 plazas fijas, de las que 23 son para titulados universitarios y 38 para técnicos administrativos e informáticos. "La integración no se refiere exclusivamente a personas que sufren algún tipo de deficiencia, sino a cualquier persona que lo necesite", explica una portavoz de AENA. Aeropuertos como el de Barajas, en Madrid, o el Prat, en Barcelona, cuentan con un servicio de atención a los pasajeros con movilidad reducida: "En 2009 se realizaron casi 1,2 millones de asistencias, lo que justifica los 35 millones gastados en este servicio", señala.

Actividades cotidianas como acudir al médico también pueden suponer pasos hacia la normalidad. "Además de hacer accesibles los 52 centros con los que contamos en Madrid, hace cinco años construimos un centro médico totalmente adaptado, el hospital de la Moraleja", argumenta Laura Escalante, de Sanitas. En este centro se produjeron 7.285 ingresos y un volumen ambulatorio de 285.259 pacientes en 2010. Su estructura y diseño son distintos de otros hospitales. Los suelos son horizontales con amplios pasillos.

Tiene escaleras mecánicas y ascensores que comunican los distintos pisos y las puertas son de colores chillones con esquinas revestidas para los que padecen deficiencias sensoriales. Cuenta con 117 camas: "Son más bajas de lo normal y regulables. Una persona en silla de ruedas puede subirse sin ningún problema", señala Escalante. José Manuel Ochoa, director de inmuebles de la compañía, reitera la importancia de la formación: "Siempre hay que ofrecer a la persona nuestra ayuda y ser ella la que decide si la desea o no".

Avances inviables en tiempos pasados y que hoy son una realidad. "Es un comienzo, no es el final", asegura Inglés. Los Ability Awards, nacidos en Irlanda en 2007, llegan este año a España para animar este tipo de iniciativas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de enero de 2011