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Un error retrasa año y medio la entrega de 22 pisos protegidos en el Carmel

Endesa y la promotora se culpan mutuamente de la falta de luz en el edificio

Son 22 viviendas protegidas nuevas, están en el barrio del Carmel y llevan un año y medio esperando a sus dueños. Pese a su aspecto inmaculado, son inhabitables porque no tienen electricidad. Los malentendidos entre Fecsa-Endesa y la promotora han impedido hasta la fecha instalar la estación transformadora que debe conectar el inmueble a la red. "No entiendo cómo se puede tardar 18 meses en poner luz en un edificio", se queja Ana Guelbenzu, una de las vecinas afectadas.

La eléctrica afirma que no puede instalar la estación porque le falta el contrato de cesión de un local que debe otorgarle la Fundación Larcovi para el Desarrollo, la promotora. Esta, en cambio, dice que este trámite ya está hecho desde hace muchos meses. Uno y otro se cruzan acusaciones ante la mirada atónita de los propietarios, indignados porque, además de soportar el retraso, perderán miles de euros en desgravaciones fiscales. Si no escrituran la vivienda mañana, algo ya imposible, sufrirán la entrada en vigor de la nueva Ley de Economía Sostenible, que acaba con los beneficios fiscales por la compra de la vivienda habitual para aquellos que ganen más de 24.000 euros brutos al año.

Los afectados perderán la desgravación fiscal por la demora

Ana ha adelantado 6.420 euros por la reserva del piso y otros 18.773 euros por la compraventa, una suma que sí podrá desgravar. Pero nada más, tampoco los 100.000 euros que, mediante hipoteca, le quedan por pagar. "Habría podido desgravar durante 25 años si no fuera por la mala gestión de esta gente. Ahora ya no hay nada que hacer", lamenta.

Según el contrato de compraventa, la promotora tiene la obligación de entregar los pisos tres meses después de la calificación definitiva, resolución que el edificio aún no tiene justamente porque la falta de luz.

"Soy el primero que quiere entregar los pisos, pero lo único que puedo hacer es esperar a que Endesa construya la estación. Es desesperante. Ojalá no la necesitáramos", explica el promotor, Francisco Campos. La eléctrica responde que no pueden "colocar el transformador por falta de documentación".

"Me siento de todo menos protegida", asegura Ana, traductora de 31 años que ha dejado de llamar al Ayuntamiento de Barcelona para reclamar "por desgaste mental". Ana participó en el sorteo de 592 pisos de protección oficial destinados a la venta que el Ayuntamiento de Barcelona sorteó en febrero de 2007, dentro del Plan de Vivienda 2004-2010. En julio de ese año supo que era una de las afortunadas y escogió la promoción del número 160 de la calle de Dante, en el barrio del Carmel, situado en la colina del mismo nombre del distrito de Horta-Guinardó. "Me gusta la zona y había vivido cerca, en Vallcarca", explica.

Es un edificio de 24 viviendas construidas por la Fundación Larcovi (una sociedad sin ánimo de lucro que se nutre del 0,7% de los beneficios de empresa Larcovi), que se ocupa de construir viviendas sostenibles para sectores con pocos recursos. En el bloque hay 18 viviendas destinadas a jóvenes (hasta los 35 años) y seis a realojados del barrio (el plan de reforma del Carmel prevé el derribo de 720 viviendas en mal estado). Los pisos del bloque tienen 63 metros cuadrados y cuestan 125.969 euros.

En abril de 2008, la mujer recibió una carta del Instituto Municipal de Urbanismo en la que se le informaba de que la promotora no había podido iniciar la construcción del edificio porque Fecsa-Endesa debía retirar del terreno una de sus estaciones transformadoras. Tres meses después le comunicaron que las obras ya habían empezado. Un año más tarde eligió el piso, el cuarto primera, y firmó la compraventa. La promotora afirmó que en junio entregaría las viviendas, pero en septiembre todos los vecinos seguían sin llaves. Les anunciaron que podrían instalarse en diciembre. "Dejé el piso de alquiler en el que vivía y me instalé en casa de mi novio. En noviembre, como todavía no me habían dicho nada llamé a la promotora pero nadie contestó el teléfono durante semanas", recuerda.

Hasta junio de 2010 no pudo contactar con la constructora, con oficina en Madrid. No le dieron una fecha concreta. "Al fin tuve una respuesta del Ayuntamiento, que había esquivado el caso hasta entonces. Dijeron que el problema era que faltaba por construir una estación transformadora", explica.

El resto de viviendas de protección oficial del sorteo de 2007, que están repartidas entre el 22@ y la zona Fórum, han sido entregadas a sus propietarios, según afirma el Ayuntamiento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de diciembre de 2010