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Protesta contra el uso de pieles en la calle de las compras

Un grupo de activistas representa una cacería en Preciados

Una sangrienta cacería en plena calle de Preciados. De eso fueron testigos los miles de madrileños que ayer hacían sus compras y paseaban por la emblemática vía comercial capitalina. La asociación en defensa de los animales Anima Naturalis se encargó de poner a los cazadores y a los cazados, todos de raza humana. Unos armados con palos, los otros vestidos con abrigos de piel. Su intención era concienciar a los consumidores contra la compraventa de pieles naturales para confeccionar prendas de abrigo.

El flashmob [reunión en un lugar público de un grupo congregado a través de Internet para realizar alguna actividad], empezó siendo un festín de golpes que los actores que representaban a los cazadores propinaban a los que encarnaban a los animales. El público rodeó a los activistas para presenciar lo que previsiblemente ocurriría en la acción. Los cazados acabaron yaciendo ensangrentados y despojados de sus ficticios pelajes en el asfalto mientras los acechadores celebraban su macabra victoria.

No es la primara vez que Anima Naturalis decide hacer una representación de impacto para despertar al Pepito Grillo de los viandantes. El año pasado, más de medio centenar de miembros de la ONG se desnudaron frente a la Puerta del Sol para "sensibilizar" a la sociedad española de la "crueldad" de la industria peletera, "que cada año acaba con la vida de miles de animales para la fabricación de pieles textiles", explicó Rafael, uno de los organizadores.

Según el activista, "actualmente existen alternativas que pueden sustituir a las pieles", algo que evitaría "la matanza de unos 400.000 visones" anualmente. Entre otras opciones están "las fibras textiles, sintéticas o vegetales", asegura. "No hay excusa para seguir utilizando pieles animales", sentencia por último Rafael. La asociación está dispuesta a seguir con sus performances de impacto para convencer a la población de que "este tipo de caza es perjudicial y sustituible".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de diciembre de 2010