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Pintadas contra el olvido

Gesto por la Paz señala los 49 puntos de Bilbao donde fueron asesinadas 63 víctimas del terrorismo - Los pacifistas reivindican el valor de su memoria

49 puntos marcan en Bilbao un mapa de muerte. Son los lugares donde fueron asesinadas 63 personas víctimas del terrorismo, desde que el taxista Fermín Monasterio cayó muerto a tiros en el barrio de La Peña el 9 de abril de 1969. Ayer, Gesto por la Paz recorrió uno por uno los 49 escenarios de los atentados para dejar sus nombres y la fecha del atentado que les costó la vida pintados en el suelo. "Mientras alguien les recuerde, estarán con nosotros", defienden los pacifistas.

El recorrido comenzó a primera hora por las calles desiertas de la fría mañana de domingo. Los miembros de Gesto por la Paz, organizados en pequeños grupos, iniciaron simultáneamente en ocho puntos de Bilbao el periplo por los lugares donde los atentados de ETA, el GAL y el Batallón Vasco Español han costado vidas. Muchos han sido ya olvidados como escenarios de la tragedia. Pocos recuerdan, por ejemplo, que en el número 11 de la calle Calixto Díez un terrorista de ETA disparó contra el inspector de policía Fernando Llorente Roig el 7 de mayo de 1975 cuando salía de su domicilio, o que a poca distancia, en la confluencia de la plaza Amézola y la calle General Salazar, murieron cuando rebuscaban entre las basuras los hermanos María y Antonio Contreras, y el trabajador de la limpieza Anastasio Leal. Fueron alcanzados por la explosión de una bomba colocada por el Batallón Vasco Español.

Los pacifistas defienden que la memoria ayuda a desterrar la violencia

En cada uno de los puntos marcados por el terrorismo, Gesto por la Paz pintó en el suelo los nombres de las víctimas y la fecha de su asesinato. Y a su lado, la flor siempreviva, el símbolo de la memoria de las víctimas. El proceso, simple y silencioso, se repitió en cada uno de los 49 puntos: colocaron una plantilla en el suelo y la rociaron con pintura blanca. También en el aparcamiento de La Peña donde ETA asesino en junio del año pasado al policía Eduardo Puelles, la última víctima del terrorismo en Bilbao. Para Gesto por la Paz las pintadas son al mismo tiempo "una manera de movilizar su memoria y de hacerla útil para nuestra convivencia".

Todos los grupos se reunieron al acabar su recorrido en el parque de Doña Casilda, el punto donde desde hace un década, Gesto por la Paz organiza en vísperas de Navidad un acto de solidaridad con las víctimas del terrorismo. Allí, decenas de personas escucharon la lectura de los nombres de las 63 víctimas del terrorismo asesinadas en Bilbao y vieron cómo se depositaba una flor en su memoria. "Las víctimas necesitan de nuestro recuerdo, pero también es verdad que nosotros necesitamos ese mismo recuerdo para asentar una mínima ética compartida que destierre la violencia de nuestras relaciones humanas. La memoria", defendió Gesto en el comunicado que cerró el acto, "es un punto de encuentro entre quienes ya no están y quienes deseamos producir valores a partir de su ausencia".

El consejero de Interior, Rodolfo Ares, se unió al acto en el que también estuvieron la consejera de Justicia, Idoia Mendia, y representantes del PSE, IU y PP. El mejor homenaje a las víctimas, dijo Ares, será "decir a toda la sociedad que el terrorismo ha desaparecido".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 20 de diciembre de 2010