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Cultura, a la caza del 'archivo Balcells'

La primera agente literaria de autores en español negocia con el ministerio la venta de su colosal colección de manuscritos, cartas, diarios inéditos y primeras ediciones

Una parte importante de la historia de la Literatura Iberoamericana del último siglo se encuentra en los 2.000 metros de archivo de Carmen Balcells. La agente posee los documentos, manuscritos, cartas de negociaciones y voluntades personales de premios Nobel como Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez, Pablo Neruda, Vicente Aleixandre o Camilo José Cela. Ahora es suyo, pero en los últimos días, la que ha sido mano derecha de todos ellos ha mantenido intensas negociaciones para venderlo al Estado, según fuentes del Ministerio de Cultura.

Esta semana es de gloria para Balcells. Se encuentra en Estocolmo, donde este viernes Vargas Llosa recibirá el Premio Nobel de Literatura. Pero antes de viajar hasta Suecia ha ido ultimando los detalles de su legado. Hace dos meses, en plena feria de Francfort, la agente anunciaba en EL PAÍS que buscaba un socio. Quería ampliar capital para su negocio -500.000 euros más la posibilidad de repartir el negocio casi al 50%- y abordar así los retos de un futuro con muchas sombras en el mundo editorial. Imponía que fuese de fuera del sector del libro y admitía haber mantenido contactos con el escritor y publicista Miguel Barroso, que fue secretario de Estado de Comunicación en el primer Gobierno de Zapatero. Aquello no cuajó. Por ahora no ha encontrado un compañero de viaje para lo que venga. Pero sí para lo que ya ha pasado a la historia. Por eso ha decidido que parte de su patrimonio quede en manos públicas, al servicio de investigadores y estudiosos, abierto a quien quiera consultarlo.

Entre sus 'galácticos literarios': Vargas Llosa, Cela, Neruda, García Márquez...

La operación sería "muy rentable para todos", dicen fuentes del Gobierno

Cuando el Estado llegue a un acuerdo con Balcells -acuerdo que parece próximo- se abrirán algunos interrogantes. Primero, el precio. "Será muy rentable para todos", aseguran en Cultura. Después el lugar. ¿Dónde quedará depositado? En principio, el espacio más evidente es la Biblioteca Nacional. Pero también podría representar un germen perfecto para el futuro proyecto del Archivo del Autor, un gran complejo donde queden varios legados de escritores, pensadores e intelectuales españoles e iberoamericanos. La crisis no ha dejado pasar dicha idea de un mero esbozo, pero es un plan que estaba en la mente del actual Gobierno y de estudiosos como Anna Caballé, autora de un buen puñado de biografías sobre personajes clave de las letras españolas, como Francisco Umbral o Carmen Laforet.

No estaría mal comenzar ese archivo con los papeles de Balcells. Esta negociadora pionera, astuta, férrea y legendaria cambió el panorama de la literatura contemporánea para siempre y fue clave para entender fenómenos como el boom latinoamericano. Todos coinciden en que Balcells fue la primera en luchar frente a las editoriales por la dignidad reconocida del trabajo de los autores. Los secretos de esos métodos y muchas de las claves de las carreras que ella ha manejado han quedado registrados en esos documentos.

En el archivo se encuentran desde manuscritos originales de primeras novelas cruciales hasta diarios o inéditos. Las claves de autores de primera línea. Desde los nobeles citados a escritores españoles de varias generaciones, como Rafael Alberti, Torrente Ballester, Miguel Delibes, Vázquez Montalbán, Juan Goytisolo, Juan Marsé, Jaime Gil de Biedma, Eduardo Mendoza o Javier Cercas. También latinoamericanos, como Carlos Fuentes, Julio Cortázar, Bryce Echenique e Isabel Allende.

Las bajas y las huidas de otras firmas, como los fallecidos Roberto Bolaño y Cabrera Infante, propiciaron que Balcells volviera a la primera línea después de haber anunciado una media retirada. Pero, cumplidos ya los 80 años, ha llegado el momento para la superagente literaria de poner orden definitivo en su casa. En cuanto al archivo, la decisión de vendérselo a Cultura resulta crucial para ella y para el ministerio que dirige Ángeles González-Sinde. Hubo un intento anterior de que los papeles de Balcells quedaran en la Generalitat, pero la iniciativa no levantó demasiados entusiasmos por parte de las autoridades catalanas, que lo dejaron en nada.

Carmen Balcells está estos días en Estocolmo para celebrar, 50 años más tarde, uno de los grandes hallazgos literarios de su vida: la obra de Mario Vargas Llosa, ahora Premio Nobel de Literatura.

Llegó pasada la medianoche del domingo, cuando ya el escritor había superado su primera jornada sueca, informa Juan Cruz. Carmen Balcells se encuentra en Estocolmo junto a parte del equipo de su agencia literaria, una de las más potentes del mundo. Y ha venido, en realidad, como amiga de Vargas Llosa, más que como su representante. De eso es de lo único que quiere hablar. Hará todo lo posible y lo imposible por estar hoy con él en el principal acontecimiento de todos los que Vargas Llosa protagonizará en su gran semana sueca: la conferencia que pronunciará a partir de las 5,30 de la tarde en la sede de la Academia.

Ayer mismo, preguntada por las noticias que hablan de esas negociaciones con Cultura de cara a la venta de su archivo, la agente literaria ofreció por toda respuesta: "Carmen Barcells no sabe, no contesta". Luego volvió a hablar de la alegría que tiene: 50 años después de haber descubierto a Vargas Llosa viene a abrazar a Mario...

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de diciembre de 2010