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"Puse mi dinero inocentemente"

Nadie contesta desde hace un mes. El teléfono del Sindicato Independiente de Trabajadores (SIT) sigue sonando, pero nadie quiere descolgarlo desde que el 27 de octubre varios agentes de la Guardia Civil entraron en la sede, detuvieron a algunos de los presentes y se llevaron equipos informáticos y documentación impresa. A algunos de los interesados que han pasado estos días por allí se les ha respondido que se estaba haciendo una auditoría. Ayer ni siquiera estaba la puerta abierta.

Hasta ese día, el sindicato atendía a quien quería una formación rápida, sin complicaciones. En los pasillos del hospital Puerta del Mar de Cádiz era general el comentario sobre la facilidad con la que allí se obtenían estas titulaciones, según José Antonio Aparicio, de CC OO. "Quizás la Junta de Andalucía haya hecho la vista gorda aunque, hasta ahora, nadie había probado nada".

Los foros de oposiciones en Internet eran ayer un hervidero. Las opiniones se dividían entre los que ya tienen un título del SIT o alguno validado por la Escuela de Servicios Sanitarios y Sociales de Canarias y temen ahora perder su validez, y los que encargaron recientemente los cursos pero nunca recibieron los certificados. Pagaron, pero la operación les ha dejado sin títulos. Es el caso de Juan Bea, que abonó 450 euros por cuatro cursos. Aspiraba a promocionarse en su empresa. "Somos muchos los que pusimos inocentemente nuestro dinero e ilusión en una formación inexistente", lamenta. "Pido justicia. Lo que deseamos es que se resuelva cuanto antes y nos den nuestros títulos o, si no es legalmente posible, nuestro dinero".

Estos afectados han empezado a agruparse. José Luis Lloret lamenta haberse quedado sin título a una semana de que se cierre la bolsa de empleo en la que aspiraba a entrar. Ahora no reúne los puntos suficientes. Él defiende la legalidad de los cursos. "Es una formación a distancia, y como tal, no necesita de aulas. Nos daban un libro y un cuestionario, pero había preguntas para desarrollar que te evaluaban". Contrató cinco cursos pero solo ha recibido dos diplomas. Sin esa acreditación, se queda sin el empleo ansiado. "Me dejan sin dinero y sin puesto de trabajo".

Las quejas no vienen solo de Cádiz. Los cursillistas venían de muchas provincias. Hay afectados, incluso, de Mallorca o Ciudad Real. La Guardia Civil ha intervenido casi un millón y medio de euros obtenidos con estos cursos. El lucro era grande. Fácil si se tiene en cuenta que los cursos costaban una media de 80 euros y apenas había inversión en material y mucho menos en profesorado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de diciembre de 2010