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Reportaje:

El Berlusconi de Pucela

Los escándalos salpican al alcalde de Valladolid, autor de la alusión a los "morritos" de Leire Pajín

En Valladolid, Javier León de la Riva, de 64 años, es el ginecólogo e hijo de ginecólogo que gobierna la ciudad desde 1995. En el resto de España le han hecho célebre sus pensamientos en voz alta sobre "los morritos" de Leire Pajín y otras burlas machistas similares a las del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, como cuando sugirió que a su entonces contrincante a la alcaldía, Soraya Rodríguez (PSOE), no tenía ganas ni de violarla. EL PAÍS ha preguntado en su entorno a personas que han trabajado, trabajan o se enfrentaron a él, cómo es en realidad el alcalde más polémico.

No han traspasado la frontera de Valladolid con la misma intensidad que sus comentarios, pero los escándalos urbanísticos se han sucedido en su Ayuntamiento. Su hijo consiguió una vivienda de protección oficial gracias a que se lo adjudicó, a dedo, una promotora que es una de las principales adjudicatarias de contratos municipales. Y parte de la casa donde vive actualmente el alcalde tiene una sentencia de derribo. León de la Riva la adquirió tres días después de haber concedido la licencia. A pesar de ello, la justicia falló en contra y las obras de demolición costarán al erario público cerca de 600.000 euros.

Es "machista" y "autoritario", según sus próximos, pero también "trabajador"

El ex concejal de Urbanismo del Ayuntamiento está imputado por la alteración del Plan General de Ordenación Urbana, que se aprobó de una forma en el pleno y se publicó de otra (con más densidad de viviendas) en el Boletín Oficial de la provincia. La fiscalía y el juez han pedido refuerzos para investigarlo. En el llamado caso Valdechibillas, para construir casi 16.000 viviendas en la ciudad, dos concejales del PP denunciaron "coacciones de todos los tipos" tras el pleno en que se aprobó el proyecto. El promotor era hermano de la concejal de Cultura, Mercedes Cantalapiedra, y amigo personal del alcalde. El plan está paralizado por el Gobierno de Castilla y León.

Pero el amigo más beneficiado por León de la Riva ha sido el empresario José Luis Ulibarri, imputado en el caso Gürtel. Su empresa, Begar, se ha hecho con contratos millonarios pese a existir informes en contra en algunos casos. León de la Riva reconoce esta amistad y haber viajado en el yate que Ulibarri compró al cabecilla de la red de corrupción ligada a su partido, Francisco Correa, pero matiza: "No somos íntimos, y en el yate solo salí una mañana. Era un yate modesto, se notaba que estaba usado".

"Machista", "misógino", "autoritario", "soberbio", "astuto" y "muy trabajador" son las palabras más repetidas entre los entrevistados para este perfil. "Tiene un concepto de la mujer propio de otros tiempos. Cuando sale en televisión, la imagen se pone en blanco y negro", ironiza Óscar Puente, presidente del grupo socialista de Valladolid. Soraya Rodríguez, hoy secretaria de Estado de Cooperación, recuerda con desagrado la campaña por la alcaldía. "Dijo: 'Me han acusado de todo menos de violar a Soraya, pero se comprende...'. Confundía una violación, un acto de violencia, con sexualidad. Jaime Mayor Oreja le llamó la atención y él se quedó muy sorprendido porque no era consciente de haber dicho nada grave. Es bastante machista, un fiel producto de su generación, su entorno político... Fue una campaña muy tabernaria y chusca. Nunca me pidió perdón".

"Era buen alumno, pero siempre habló demasiado", asegura uno de sus profesores en la Universidad de Valladolid. "Las alumnas de la escuela de enfermería contaban que era un pulpo", asegura Nina Infante, ex concejal de IU y presidenta del Fórum de Política Feminista de Castilla y León. "Alardeaba de ligar con las enfermeras cuando era director", recuerda un ex alumno suyo. "Es muy vengativo; apuntaba en unas fichas los nombres de los profesores que le criticaban".

Sus contrincantes políticos, de distintas épocas y partidos, repiten que León de la Riva "responde siempre con un ataque personal". "Se le mueve la lengua antes que el cerebro", afirma Javier Gutiérrez, ex concejal de IU y hoy profesor de Economía Aplicada. "Pero no es valiente. Nunca contestaba en los plenos. Hacía ese tipo de comentarios cuando no había nadie enfrente para replicarle", añade.

"Piensa antes con la lengua que con la cabeza. Nos ha llamado de todo: trogloditas, la santísima trinidad... A todos nos ha insultado: comerciantes, mujeres, inmigrantes. Para mí es un tímido que se ha venido arriba con el poder", asegura Pablo Gerbolés, presidente de la Federación de Vecinos de Valladolid. El presidente de la Cooperativa Vallisoletana de Empresarios, Manuel Soler, añade: "Es un hombre impulsivo, soberbio y autoritario. Siempre se mete en los terrenos personales. Cuando critiqué la subida de impuestos me dijo que vendiera mis bragas a precio de coste".

Su segundo teniente de alcalde, Manuel Sánchez, asegura: "Es muy trabajador. La gente le quiere como es. Va de frente y dice lo que piensa. Como amigo le he visto muy afectado por el asunto de Pajín. ¿Si le sentó mal el reproche de Rajoy? Él encaja muy bien los golpes. Es una persona sensible. Yo le he visto llorar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de noviembre de 2010