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El huracán Tomás golpea a las víctimas del terremoto de Haití

Cinco muertos por las lluvias torrenciales e inundaciones

Puerto Príncipe

En plena epidemia de cólera, hacinados en tiendas de lona, más de un millón de haitianos, damnificados del terremoto del pasado mes de enero, se enfrentan ahora al huracán Tomás, que sacudía ayer el Caribe con fuertes vientos y aguaceros. Cinco personas murieron, al menos dos están desaparecidas y seis resultaron heridas por las lluvias torrenciales y las inundaciones.

Las autoridades de Haití han pedido a los desplazados que busquen un mejor cobijo, algo que resulta imposible para quienes perdieron sus casas en el seísmo del 12 de enero, que causó 250.000 muertos. Los más afortunados han podido refugiarse en casas de familiares o en escuelas, pero la inmensa mayoría permanecen en los campamentos, que quedaron convertidos en barrizales con los primeros aguaceros, en la noche del jueves al viernes.

Gobierno y organizaciones humanitarias (entre ellas la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo) están en estado de máxima alerta ante el paso del Tomás, que ayer avanzaba hacia Bahamas tras descargar aguaceros torrenciales sobre Haití.

Las lluvias han causado inundaciones en la ciudad de Léogane, al oeste de Puerto Príncipe, y en el departamento de Grand Anse, en el suroeste del país, donde han dañado carreteras y viviendas. La Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah) y la dirección de Protección Civil están evacuando los campamentos de desplazados ubicados en el sur.

Las ONG temen que las lluvias agudicen la epidemia de cólera, que ha causado más de 400 muertos desde mediados de octubre, y cuya propagación empezaba a controlarse.

Según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, Tomás se intensificará en las próximas 24 horas, y podría producir inundaciones y corrimientos de tierra en la vecina República Dominicana y en Jamaica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de noviembre de 2010