Primer límite al tiempo de espera en cinco tipos de operaciones

Las cirugías de corazón, cataratas y prótesis deberán hacerse antes de 180 días

Son solo cinco tipos de operaciones, pero es la primera vez que el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas se imponen un máximo para el tiempo de espera: 180 días para las intervenciones de corazón (válvulas o coronarias), cataratas y prótesis de cadera o rodilla. En el futuro se pretenden marcar los plazos máximos de acceso para consultas externas de atención especializada y para procedimientos diagnósticos y terapéuticos.

El plazo es más que generoso. Actualmente, el tiempo medio de espera para todas las operaciones está en 70 días, y solo un 5,65% de los pacientes aguarda más de seis meses. En el sistema actual del Ministerio de Sanidad no hay datos de las cinco intervenciones elegidas, pero sí de cataratas (tiempo medio 64 días, 66% que espera más de 180 días), prótesis de cadera (95 y 12,67% respectivamente) y cirugía cardiaca en general (68 y 2,27%). Muchas comunidades ya tienen plazos de espera fijados, todos más restrictivos que este.

La elección de procesos para imponerles un límite se basará en la gravedad de las patologías, la eficacia de la intervención para aumentar la supervivencia del paciente y la posibilidad de que una operación temprana evite la progresión de la enfermedad o sus secuelas. Otros criterios serán el riesgo de muerte o de discapacidad, así como la posible caída de la calidad de vida.

Ya de antemano el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, que agrupa a consejeros autonómicos y al ministerio descarta que se vaya a implantar un tope para las operaciones urgentes -sería absurdo-, y los transplantes de órganos y tejidos, que están limitados por la falta de donantes. Asimismo, no se someten a calendarios otras intervenciones que aluden a las condiciones adecuadas para su realización como la reproducción humana asistida. La asistencia a quemados o los reimplantes de miembros también queda fuera.

La ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, habló ayer en Palma de Mallorca de consagrar un "derecho" de los enfermos y se remitió al deseo de "equidad y coherencia" en el sistema estatal, al margen de la comunidad que administre los servicios. Jiménez halló el apoyo de los consejeros autonómicos de Salud, responsables directos de la aplicación de este tope de espera, toda vez que son los gestores políticos de todos los hospitales públicos en sus territorios.

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