Análisis:EL ACENTOAnálisis
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La economía del disparate

Gerardo Díaz Ferrán, al que todos recordarán por frases tan deliciosamente histéricas como "hay que abrir un paréntesis en el capitalismo" (cuando despuntaba el crash financiero) o "es lo mejor que tenemos" (por Esperanza Aguirre), acaba de dar en el clavo de la irrisión con otro gran hallazgo verbal: "Para salir de la crisis hay que trabajar más y ganar menos", sintetizó el gran empresario capaz de quebrar el grupo empresarial Marsans sin sentirse concernido para abandonar la presidencia de la CEOE, templo de la excelencia empresarial. Exigido a resolver la crisis española con un par de recetas de cocina, Díaz Ferrán no pudo resistirse a una frase tan lapidaria y simétrica (y tan falsa) y se despeñó por la pésima pedagogía de charla de taberna. Lo peor ha sido la sensación de mal gusto. Trabajar más en un mercado laboral con 4,6 millones de parados y ganar menos en un país cuyos salarios están un tercio por debajo de los que se pagan en países directores de la UEM, ¿cómo se hace? Y, lo que es más divertido, ¿cómo se permite estos esquematismos de colegial el presidente de una organización que tiene que negociar los convenios del país?

Enseguida terció José Manuel González Páramo, del comité ejecutivo del BCE, con una réplica más precisa. "No hay que trabajar más, sino trabajar mejor"; es decir, aumentar la productividad. Pero la productividad no depende en primera instancia de trabajar más, sino de aumentar los recursos educativos y tecnológicos del trabajador o profesional. Ese camino no requiere ganar menos. ¿Sabe el señor Díaz Ferrán que cada aumento de un año en la escolarización media de un país en un año puede procurar un aumento aproximado del 10% en los salarios reales de ese país?

Media España permanece a la expectativa de cuál será la próxima lección tronada de Díaz Ferrán; la otra media espera su decisión sobre si se presentará o no a la reelección como presidente de la CEOE. Los ciudadanos agradecerían una frase punzante, festiva, para distraerse de la depresión y una confirmación de que se retira a sus actividades privadas para descansar de tanto esfuerzo de gestión en Marsans y tanta tensión intelectual explicando economía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 18 de octubre de 2010.

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