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Reportaje:CON MUCHO GUSTO

"Más legumbres y menos bollos"

El Salón de Dieta Mediterránea y Salud lucha por recuperar las buenas prácticas

Ni selecciones campeonas del mundo, ni prodigiosos conductores de carreras ni tenistas que todo lo ganan. Esas marcas las estamos batiendo ahora. Pero si por algo hemos sacado siempre pecho los españoles fuera de nuestras fronteras, sin duda ha sido por nuestra prestigiosa dieta mediterránea. "La mejor del mundo", presumía cualquier nativo a la hora de rivalizar en gastronomías autóctonas. Un as en la manga que va perdiendo puntos de manera preocupante. "España es el segundo país que más se ha alejado" de la famosa dieta (después de Grecia), "y el problema se está agravando", según el presidente de la Fundación Dieta Mediterránea, Lluís Serra Majem.

El médico es uno de los organizadores del II Salón de Dieta Mediterránea y Salud, que se celebra hasta mañana en el pabellón 5 de Ifema. Un espacio único en España creado con el ánimo de poner fin a este agravio culinario. Lo promueven entidades relacionadas con la nutrición, la medicina y el deporte, en colaboración con decenas de compañías implicadas en la divulgación de los valores asociados a este estilo de alimentación. "Solo un 45% de la población sigue la dieta mediterránea", apunta Serra. "Y en el caso de los niños existe un abandono de hasta un 66%. A esto se añade que la gente realiza cada vez menos ejercicio físico. Por eso, este salón incide no solo en qué debemos ingerir, sino en cómo debemos hacerlo y qué hábitos debemos tener para estar sanos", añade.

Las legumbres, la fruta y la verdura previenen los virus catarrales

Degustaciones de algas, análisis de los productos mediterráneos, talleres de cocina, conferencias, cursillos para profesionales, exhibiciones de tallado de frutas, teatro, revisiones médicas gratuitas, zonas deportivas, y por supuesto, las obligadas catas en este tipo de eventos. El espacio, que recibió la visita de la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, ofrece a los visitantes una amplia gama de información y actividades para acercar a los ciudadanos esos hábitos de vida saludables que los estudios afirman que estamos perdiendo. "Aunque podían dar más cosas de comer", considera Manuel Gracia, un jubilado que había asistido a la caza del canapé.

Para los organizadores el fondo es serio. "No podemos seguir así. Es el momento de plantear una iniciativa educativa", explica el doctor Javier Aranceta, presidente de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, y otro de los organizadores del encuentro. "Por el estilo de vida actual hemos perdido los referentes que cuidaban nuestra alimentación, un papel que tradicionalmente desempeñaban las madres, y se ha elevado el consumo de alimentos energéticos, como la bollería o los productos envasados, mientras existe un déficit en la ingesta de micronutrientes, como el hierro, el magnesio o las vitaminas presentes en las frutas, legumbres y verduras", añade.

En cada uno de los puestos de la feria, donde se promocionan empresas distintas que abarcan desde la comida ecológica hasta un servicio de menús saludables personalizados servidos a domicilio, el consejo era el mismo: el truco para estar sanos y guardar la línea está en consumir productos saludables, y que lo que ingiramos sea lo mismo que lo que quemamos con la actividad física. "No existen dietas mágicas", coinciden los organizadores. "Se debe comer bien y hacer deporte", aconseja Aranceta.

Para demostrar la eficacia de las sugerencias del doctor, allí estaba Yannick Driesen describiendo su dieta, un deportista de 22 años y 216 centímetros de altura, jugador del Asefa Estudiantes, que acudió al acto para fomentar la actividad deportiva entre los más pequeños. "Hay que comer sano y de todo", opinaba el angelito.

"La gente se preocupa de si come tres veces o seis al día", tercia Serra. "Y lo realmente importante es la calidad de lo que se come. Porque si se diseminan las comidas durante el día, pero a media mañana te comes un bollo, poco estás arreglando", añade.

Y si la cuestión era romper mitos alimenticios, atentos: ni es necesario quitarse el pan para adelgazar, ni comer fruta tras las comidas es poco saludable, ni el agua engorda, ni los amantes del gimnasio necesitan suplementos para ponerse en forma. Y el más rompedor todavía, un estudio asegura que el consumo de cerveza no engorda. Se acabaron las excusas para justificar la curva de la felicidad. Un truco: las legumbres, la fruta y la verdura previenen esos virus catarrales que ya están aquí.

Serra sentencia con un consejo para todos los públicos: "Comer bien, no fumar y hacer deporte. Eso es un billete de lotería premiado para vivir más de 80 años".

Dieta perfecta

Lluís Serra Majem, uno de los organizadores del Salón de Dieta Mediterránea y Salud, sugiere un menú ideal.

- Desayuno: zumo de frutas, pan y cereales integrales.

- Comida: combinar pasta, arroz o legumbres ("muy olvidadas") con algo de carne con ensalada. De postre: fruta.

- Cena:: pescado, huevos o verdura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de octubre de 2010

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