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1.800 cambios en el primer día de libre elección de médico

La libre elección de médico de familia, pediatra y enfermera, una de las grandes apuestas sanitarias de la legislatura -además de promesa electoral de Esperanza Aguirre-, entró en vigor ayer, casi un año después de la aprobación de la ley. La Consejería de Sanidad fue informando varias veces al día del número de personas que solicitaban el cambio. Al final de la jornada eran 1.813. De ellas, 784 pidieron que les atendiera otro médico de familia, 224 pidieron cambiar de pediatra y 818, de enfermera.

Una portavoz de Sanidad aseguró que todos esos cambios son atribuibles a la nueva ley de libre elección, pese a que cada año unas 400.000 personas cambian de médico en la región debido a traslados de domicilio. Sanidad prevé que aproximadamente un 5% de los madrileños cambiarán de profesional sanitario tras la entrada en vigor de la ley. El consejero, Javier Fernández-Lasquetty, celebró ayer, durante un acto de formación de médicos en ecografías, que gracias a esta norma sean los pacientes los que "tomen las decisiones de lo que afecta a su salud, que no sea la burocracia sanitaria, sino que puedan ellos escoger libremente basándose en la confianza que tienen" en el sistema sanitario.

A media mañana, el centro de salud Fuentelarreina (Fuencarral) aún no había recibido ninguna solicitud de cambio. Sí muchas preguntas, explicó una de las administrativas del ambulatorio. "La gente quiere saber si ya se puede, cómo hacerlo... Ese tipo de dudas", añadió. En la puerta, dos jubiladas comentaban lo poco que les gusta tener que pedir cita al sistema de contestador automático que ha introducido Sanidad.

Lo de la libre elección parecía no interesarles mucho. "Yo no estoy muy conforme con eso. Unos [médicos] tendrán muchos [pacientes]. Otros tendrán pocos", decía Carmen Méndez. Ella, desde luego, no pensaba cambiarse. "Estoy conforme con la mía", decía también la señora sentada a su lado en la parada del autobús. "Pon lo de la máquina [el contestador para pedir cita], eso sí que es importante", se despidió la primera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de octubre de 2010