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Reportaje:Talentos

La peli más bestia de Sitges

Después de triunfar en Austin, Miguel Ángel Vivas presenta en el certamen un filme brutal sobre secuestros exprés

Una familia acomodada recibe la inesperada visita de un grupo de violentos asaltantes albaneses durante la noche en la que celebran su mudanza a una vivienda unifamiliar. Con esta premisa, el sevillano de 35 años Miguel Ángel Vivas ha construido la película más bestia de la primera mitad del Festival Internacional de Sitges. Semanas antes, en el prestigioso Fantastic Fest de Austin, recibía el premio a la mejor película y al mejor director. La producción en cuestión se llama Secuestrados, está protagonizada por, entre otros, Fernando Cayo y Manuela Vellés, y va camino de convertirse en una de las sorpresas de la temporada. Si el espectador lo aguanta.

"La rodamos en dos semanas con 12 planos secuencia en una casa del municipio madrileño de Las Rozas", comenta Vivas preguntado sobre el rodaje de su segunda película. La primera, Reflejos (2002), no consiguió el éxito esperado y después de varios años trabajando de profesor de realización en una universidad privada madrileña decidió lanzarse a por esta historia sobre un fenómeno de rabiosa actualidad. "Los secuestros exprés con robo son también una realidad en España y tenía claro que no quería analizar el fenómeno. Quería mostrarlo y que el espectador viviera uno".

Y lo dice todavía con la voz temblorosa, nervioso por la acogida en España de esta producción independiente que ha revuelto el estómago al más friki de un festival, Sitges, que jalea y aplaude los desmembramientos con sistematizado júbilo. Pero, también, planteando serias dudas sobre el mensaje político de una producción en la que la inmigración es la mala malísima de la película. "No se trata de una película ni de izquierdas, ni de derechas. Yo solo quiero mostrar algo terrible que está pasando para que el espectador lo viva" explica este joven realizador.

Apoyándose en referentes como el Funny games del austriaco Michael Haneke, uno de sus directores favoritos, o la más reciente The strangers, de Brian Bertino, Vivas contribuye al género cinematográfico sobre asaltos a hogares con una incuestionable maña visual que combinada con inspiradas interpretaciones, sobre todo por parte de Manuela Vellés, hacen de esta película una apuesta difícil de digerir, pero disfrutable por todos aquellos que piden que el cine les sacuda, provoque, incomode.... "El espectador es lo primero", dice Vivas. Y su miedo, en este caso, también.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de octubre de 2010