Polémica por la candidatura de Zapatero

Barreda rectifica y apoya al presidente

El líder de Castilla-La Mancha reconoce que no estuvo acertado con sus críticas a Zapatero y este se lo agradece en una conversación privada

Al menos en el terreno personal el desencuentro parece superado. El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, en una reunión interna de partido en Ciudad Real rectificó sus duras declaraciones de la noche del viernes en el programa La Brújula de Onda Cero con respecto a la gestión de Zapatero. "Probablemente no he estado afortunado", dijo Barreda al tiempo de asegurar que iba "a remar como el que más" para ayudar al Gobierno de Zapatero y, además, le mostraba todo "su apoyo y afecto". Estas últimas palabras fueron acogidas por los socialistas de Ciudad Real con un intenso aplauso. Esto ocurría al mediodía y poco antes de las seis de la tarde Barreda recibió una llamada del presidente del Gobierno para agradecerle "la iniciativa de hacer esas declaraciones". Barreda, por su parte, le indicó al presidente que de todo lo ocurrido le dolía que hubiera podido quedar un resquemor en el terreno personal". Quienes conocen el contenido de la conversación aseguran que fue "cordial y afectuosa". Zapatero, al parecer, casi le justificó al decirle que aquellos que como él mismo y Barreda se veían en la obligación de hablar constantemente "tenían días mejores y peores".

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Lo cierto es que antes de la llamada del presidente, Barreda tuvo interés en que trascendiera su intervención en la ejecutiva del PSOE de Ciudad Real con el afán de parar en lo posible el terremoto que él mismo había suscitado con sus declaraciones. También desde la ejecutiva federal se dio toda la difusión posible a las declaraciones de rectificación de Barreda. Tras hacerlas, el presidente de Castilla-La Mancha telefoneó a la secretaria de organización, Leire Pajín, para informarla del discurso que acababa de hacer. Pajín le agradeció el gesto a Barreda, también con tono afectuoso.

Lo cierto es que Barreda no dudó ayer de que debía rectificar dada la reacción que habían tenido sus propios compañeros pero, sobre todo, "la utilización" que de sus palabras estaba haciendo "el adversario". En efecto, los presidentes socialistas, sobre todo el extremeño Guillermo Fernández Vara, alertaron de que echar la culpa a Zapatero de un posible mal resultado electoral en las elecciones autonómicas les dejaba a ellos también en mal lugar. Por eso afirmaron que el resultado que obtengan será responsabilidad de cada uno.

Además, uno tras otro, proclamaron que esperaban la presencia de Zapatero en sus campañas, en tanto que Barreda había dicho que no quería "líderes nacionales" en la suya, ya que se trataba de unas elecciones autonómicas.

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Sobre otras cuestiones de fondo a las que aludió Barreda, como, por ejemplo, que hacía falta "un giro de la actual política" porque en caso contrario el PSOE se precipitaba "a la catástrofe", se refirió el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, que ayer dijo que "las reformas ya son el golpe de timón que pide Barreda".

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