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Emarsa blindó con casi 34 millones el contrato con una empresa

PP, PSPV y EU aprueban llevar las cuentas a la fiscalía y al Tribunal de Cuentas

Emarsa, la empresa que gestionó hasta julio pasado la depuradora de Pinedo, parece un pozo sin fondo de irregularidades y posibles fraudes. Ayer la junta de gobierno del Emshi, entidad metropolitana encargada de la liquidación de Emarsa, acordó revisar de oficio el contrato suscrito a principios de 2010 por el gerente de la sociedad, Esteban Cuesta, con la empresa Notec para el tratamiento de lodos. Este contrato contiene una cláusula o blindaje que obliga a Emarsa o al Emshi, como entidad liquidadora, a indemnizar con cerca de 34 millones de euros a Notec, según una primera estimación de los técnicos. Una vez revisado por los abogados, los tres grupos políticos representados en el Emshi acordaron ayer "revisar de oficio" este y otros dos contratos con Notec al considerar que el gerente de Emarsa, Esteban Cuesta, no estaba habilitado para firmar por su cuenta un contrato de tanta cuantía.

La junta de gobierno del Emshi -compuesta por PP, PSPV y EU- decidió también ayer, tres días después de que ya lo hicieran los socialistas, trasladar a la fiscalía y al Tribunal de Cuentas el informe sobre la liquidación de Emarsa. Según la inspección ordenada por el Emshi, cuatro empresas, dos de informática y otras dos inmobiliarias, han tratado de estafar más de un millón de euros por servicios y obras no realizados solo en 2010. La empresa acumula además una deuda de 16 millones de euros.

Ramón Marí, consejero socialista en el Emshi, recordó ayer que fue el actual presidente de la entidad, Enrique Crespo, del PP, quien nombró a Cuesta gerente en 2004. Cuesta es miembro de la dirección local del PP y preside la agrupación del distrito de Pedanías Oeste de Valencia.

Carmen Martínez, secretaria provincial del PSPV en Valencia, fue más allá, y apuntó a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, del PP, como responsable de lo sucedido, pues el Ayuntamiento tiene el 48% de la entidad propietaria de Emarsa.María Ángels Ramón-Llin, miembro del equipo de gobierno de Barberá y consejera del Emshi por el Consistorio, insistió en que el primero interesado en esclarecer lo sucedido en Emarsa es el Ayuntamiento: "Por ello hemos trasladado el informe a la fiscalía". La concejal anunció que de acuerdo con lo pactado en la junta de gobierno el Emshi presentará una querella contra posibles responsables.

Fuera de la sede del Emshi, las supuestas irregularidades derivaron en bronca política. La socialista Carmen Martínez, poco antes de la junta de gobierno del Emshi, siguió apuntando en dirección a la alcaldesa de Valencia. "En primer lugar, porque el Consistorio que preside tiene el 48% de los votos del Emshi, propietaria de Emarsa", dijo. Y, en segundo lugar, por los vínculos de algunos directivos de Emarsa con el PP de Valencia. Es el caso no solo del gerente de Emarsa, Esteban Cuesta, sino también del director de Sistemas, Ignacio Martínez, secretario general del PP en el distrito de Trànsits, o del director de Administración, Santos Peral, secretario general del PP en el barrio valenciano de Patraix. Los socialistas sacaron estas vinculaciones de las páginas web del Consistorio y del PP.

"Me pregunto si no estaremos ante el caso de financiación irregular en la ciudad de Valencia", dijo la dirigente socialista, que acusó a la regidora de Valencia de "mirar hacia otro lado". La dirigente socialista insistió en que el PP "es el partido de la corrupción" y añadió: "Lo de Carlos Fabra, Gürtel y Brugal no son casualidades" porque el PP "aprovecha todas las instituciones que controla para beneficiarse él mismo y a sus amigos".

"La denunciaré"

Barberá reaccionó a las acusaciones de la socialista Carmen Martínez con llevarla a los tribunales. "La denunciaré", anunció. "Me temo", dijo la regidora, "que Martínez ha ido más allá de lo que permite la propia dialéctica política", por lo que aseguró no tener "ningún reparo" en ir a los tribunales a denunciarla por imputarle algo "que es falso".

Con ella salieron otros concejales del Ayuntamiento como Miquel Domínguez, quien calificó la denuncia de Emarsa como "una cortina de humo" para tapar asuntos como el caso Malaya. "Estamos acostumbrados a las injurias de los socialistas contra la alcaldesa", agregó, La dirección del PP en la Comunidad Valenciana salió también en auxilio de Barberá y tildó de "juego sucio" las acusaciones de los socialistas a la alcaldesa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de octubre de 2010