La ampliación de Alvedro amenaza el marisco de la ría

Medio Ambiente admite que la polémica obra afectará a la producción en O Burgo

A la castigada ría coruñesa de O Burgo, cerrada al marisqueo en su mayor parte por fuerte contaminación, le crecen los problemas. Ahora es el aeropuerto de Alvedro, y el polémico proyecto de ampliación de su pista, el que amenaza los recursos de esta ría. "La posible contaminación de las aguas derivada de la actividad aeroportuaria puede tener consecuencias negativas sobre las especies marisqueras presentes en la ría de O Burgo, con la consiguiente repercusión en las cofradías que las explotan", admite el Ministerio de Medio Ambiente en su declaración de impacto ambiental para unas obras con las que el Ministerio de Fomento pretende, a partir de 2014, que el pequeño aeropuerto coruñés, encajonado entre núcleos de población pero declarado ahora de clase internacional, pueda recibir más tráfico y tipo de aeronaves. E incluso "vuelos transoceánicos", sostiene AENA en la justificación de un contestado proyecto que recibió 13.547 alegaciones en contra.

El ministerio da por buenas las medidas correctoras que promete AENA

Tendrá repercusiones e impactos tanto sociales como ambientales importantes, reconoce Medio Ambiente. Pero da por buenas las numerosas medidas correctoras o paliativas que AENA se comprometió a adoptar para aminorar los efectos de una obra que requerirá, para ampliar en 400 metros la pista de Alvedro, mover cuatro millones de metros cúbicos de tierra, eliminar 46 casas, incluido un asentamiento rural, O Curro, que se remonta a la edad media, una fábrica con 130 empleados, un colegio, una quincena de edificaciones y elementos protegidos del patrimonio cultural de Galicia así como innumerables cultivos.

El ruido que habrá de soportar los vecinos del aeropuerto anclado en Culleredo, tanto durante las obras como después, por el aumento del tráfico aéreo, es otra de las grandes consecuencias de este proyecto. Según los cálculos de AENA, cuando se estrenen las instalaciones en 2014, 111 viviendas soportarán durante el día más decibelios de los limites de calidad acústica. Por la noche, son 152 las edificaciones que tendrán más ruido de lo deseable. Fomento promete tomar medidas para aminorar la sonoridad de las obras y realizar un estudio pormenorizado de las viviendas afectadas para insonorizarlas adecuadamente.

Otra de los grandes inconvenientes será el movimiento de tierras. Medio Ambiente prohibió a AENA recurrir a dos montes del entorno del aeropuerto, por constituir, como alegaba Culleredo, "barreras naturales" del municipio. Habrá que obtener el material necesario para hacer el terraplén de la pista de canteras y también aprovechar las numerosas demoliciones que están previstas. En cuanto a los problemas hidrológicos, como riesgos de inundaciones o escorrentías que podrían llegar hasta la ría de O Burgo, AENA asegura que tomará medidas para preservar la calidad de las aguas. "Si fuese necesario se implantarán esas medidas en la desembocadura del río Mero y otros canales que vierten directamente a la ría".

Pero tanto el ente dependiente de Fomento como el Ministerio de Medio Ambiente minimizan la posible contaminación del marisco de la ría que ellos mismo reconocen por considerar que ya es una zona con muchos vertidos en la que está prohibida su extracción. Aunque nada dicen de la reapertura al marisqueo de la cara externa de la ría, la más cercana al aeropuerto, que decretó en julio la Xunta. AENA alega que es el Centro del Medio Marino de la Xunta el encargado de vigilar los bancos marisqueros, "y por lo tanto el indicado para dar la voz de alarma en caso de que se observe una alteración".

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS