La tregua de ETA

Mediadores internacionales piden una comisión para verificar el alto el fuego

Personalidades relevantes buscan el apoyo de ETA y del Gobierno a la iniciativa

La creación de una comisión de verificación internacional del alto el fuego de ETA será el primer objetivo del encuentro que la banda terrorista mantendrá con una representación de mediadores internacionales. En el comunicado de ETA, conocido el sábado por la noche, dos semanas después del anuncio de alto el fuego, la banda adelantaba dicho encuentro, pero no precisaba su objetivo.

La comisión internacional de verificación del alto el fuego tendrá que ser asumida por ETA, pero tampoco deberá causar el rechazo del Gobierno español, según fuentes próximas a los mediadores internacionales. Para ello, los candidatos elegidos serán personalidades o instituciones de prestigio internacional.

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Los candidatos son representantes de centros de resolución de conflictos -noruegos, suecos, suizos...- y premios Nobel de la Paz, como los irlandeses y sudafricanos que, a petición de la izquierda abertzale, suscribieron la declaración de Bruselas, el 29 de marzo, que reclamó a ETA un alto el fuego "permanente y verificable": el arzobispo Desmond Tutu; los ex presidentes Frederik W. de Klerk, John Hume y Mary Robinson.

El impulsor de esta operación es el abogado sudafricano, Brian Currin, mediador en los procesos de paz irlandés y sudafricano, que en la actualidad es asesor de la izquierda abertzale. "Figuras como el líder del Sinn Féin, Gerry Adams, no estarán en la comisión por su carácter partidista", señalan fuentes de los mediadores internacionales.

El ámbito de actuación de la comisión de verificación internacional debería afectar no solo al alto el fuego sino a la entrega de las armas de ETA, según señaló Brian Currin a EL PAÍS el pasado 11 de septiembre. Uno de los objetivos de la comisión es "lograr que el Gobierno español no ponga obstáculos a su papel verificador y pueda moverse por España sin obstáculos", añaden las mismas fuentes.

ETA abordará también con los mediadores internacionales el contenido de la Declaración de Bruselas, como señalaba el comunicado de la banda del sábado. La primera parte de la declaración es la reclamación de los mediadores de un alto el fuego permanente y verificable, que ETA debe asumir unilateralmente.

Pero los mediadores internacionales también abordarán con ETA la segunda parte de la declaración de Bruselas, la que señala que una decisión de este tipo -la tregua permanente y verificable- "debidamente respondida por el Gobierno" permitiría que se avance en "una paz duradera". La Declaración de Bruselas no precisaba cuál debía ser esa respuesta del Gobierno, y en los contactos entre los mediadores internacionales y la banda habrá que abordarla, según los mediadores.

El comunicado de ETA del sábado no hace mención alguna a la izquierda abertzale, cuyos líderes siguen esperando que se materialice la declaración de tregua permanente y verificable, que le reclamaron en marzo a través de los mediadores internacionales.

ETA ha condicionado ese paso al encuentro con los mediadores internacionales. Las dificultades de comunicación con ETA y sus conflictos internos hacen prever que el pronunciamiento de la banda sobre la reclamación de la izquierda abertzale, tardará. Algunos la señalan para fin de año.

El Gobierno contempla con enorme recelo los últimos movimientos de ETA y de los mediadores internacionales. En todo caso, la tensión entre ETA y la izquierda abertzale no cesa. La reciente detención de la cúpula de Ekin -comisarios políticos de la banda en la izquierda abertzale- ha permitido conocer una dura crítica de ETA dirigida a los líderes de la izquierda abertzale por su interpretación del comunicado de la banda del 5 de septiembre. Los portavoces de la izquierda abertzale -como Tasio Erkizia, Txelui Moreno y Mariné Pueyo- destacaron el carácter "irreversible" del alto el fuego, algo que ETA no ha dicho ni ha dejado traslucir en sus dos comunicados.

A su vez, la línea dura y minoritaria de la izquierda abertzale, derrotada en el proceso asambleario de 2010 y contraria a la apuesta mayoritaria por las "vías políticas y pacíficas", se está reorganizando y acusa a la mayoría de "papanatismo y ghandismo" mientras se reactiva la kale borroka. Existe el temor en los líderes de la izquierda abertzale de que ETA trate de tutelar políticamente el nuevo proceso y de utilizar a este sector contra ellos.

Mitin de Eusko Alkartasuna, ayer, en la Plaza de la Trinidad de San Sebastián.
Mitin de Eusko Alkartasuna, ayer, en la Plaza de la Trinidad de San Sebastián.JESÚS URIARTE

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