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Debate sobre el estado de la región

El pulso de Aguirre a los sindicatos calienta el balance de la legislatura

La Comunidad de Madrid estudia cómo eliminar unas 1.500 horas a los liberados sindicales para ahorrar decenas de millonesEstudia cómo reducir el número de liberados sindicales - Llega el último debate sobre el estado de la región de la legislatura

La presidenta regional, Esperanza Aguirre, afronta hoy el último debate sobre el estado de la región de la legislatura, en medio de la polémica por el supuesto recorte en las horas para los liberados sindicales. La Comunidad de Madrid reconoce que estudia desde hace meses la forma para reducir esta figura sindical.

Fuentes del Ejecutivo autonómico explican que se controlará de forma más rigurosa el tiempo que los miembros del comité de empresa, delegados sindicales y delegados de salud laboral dedican a la representación de los trabajadores. La idea es reducir estas horas para disminuir las contrataciones eventuales que se realizan para cubrir sus turnos, lo que supondría un ahorro importante para las arcas regionales.

"Ha hecho de los sindicatos su objetivo a derribar según UGT y CC OO"

Fuentes del Gobierno regional dudan de que hoy se anuncie la medida

La aspirante socialista Trinidad Jiménez no asistirá al debate

PSM e IU criticarán el deterioro de los servicios públicos con el PP

La noticia ha causado revuelo entre los sindicatos y la oposición (PSOE e IU), que ha censurado la medida. Además ha cogido con el pie cambiado al Gobierno regional que no esperaba lanzar la noticia hasta más adelante, según fuentes de Sol, sede del Ejecutivo de Aguirre. Aunque otros consideran que se trata de un globo sonda lanzado por la Comunidad para comprobar las reacciones ante la medida.Esperanza Aguirre nunca ha ocultado su admiración por la ex premier británica Margaret Thatcher. Comparte el pensamiento liberal de la dama de hierro. Si hay un capítulo en la biografía de Thatcher que encandila a la presidenta madrileña es cuando logró desmembrar el poder de los sindicatos británicos en los años ochenta. Los enfrentamientos de Aguirre con las organizaciones sindicales son conocidos. Intenta reducir su influencia en el sector público que controla. Ha mantenido férreos pulsos con los sindicatos de Metro, con los representantes de los trabajadores de la sanidad y la educación pública.

Ayer, el consejero de Economía Antonio Beteta reconoció que el Ejecutivo regional estudia reducir las horas para los liberados sindicales. Fuentes del Gobierno regional confirman que estudian desde hace semanas esta medida para suprimir el equivalente a unos 1.500 liberados (de 3.240), lo que supondría un ahorro para la Administración de varias decenas de millones, como avanzaba ayer El Mundo. Beteta se mostró esquivo a la hora de precisar cuándo dará luz verde a la medida y remitió a la consejería de Presidencia, Justicia e Interior, que dirige Francisco Granados, y que tiene las competencias de la función pública. Desde esta consejería tampoco precisaron nuevos detalles del supuesto recorte. Ni cómo sería el procedimiento para hacerlo. Fuentes sindicales suponen que será a través de una ley, pero alertan de que sería anticonstitucional.

Aunque la noticia ha despertado el rechazo de los partidos de la oposición (PSOE e IU) y los principales sindicatos (UGT y CC OO), nadie en el Ejecutivo regional la ha desmentido. A un día del último debate sobre el estado de la región, la presidenta guardó ayer silencio sobre el asunto.

La noticia ha trastocado los planes de Aguirre, que esperaba anunciarla en otro momento, reconocen fuentes del Ejecutivo autonómico. La presidenta abre hoy el debate, en el que habitualmente realiza algún anuncio importante para acaparar la atención mediática. La incógnita ahora será comprobar si incluye el anuncio en su discurso o lo aplaza para otro momento. Lo que sí parece claro es que la controvertida medida será uno de los platos fuertes de la segunda jornada del debate, cuando los grupos de la oposición la censurarán.

Fuentes sindicales explican que existen unos 700 liberados sindicales en la Administración regional. Su número viene establecido en el Estatuto de los Trabajadores y en los convenios colectivos, con rango de ley, que han acordado los funcionarios con la Administración a lo largo de los años. "La Comunidad de Madrid añade las horas que los delegados sindicales, miembros del comité de empresa y los delegados de salud laboral dedican para la representación de los trabajadores", precisa Javier Díez, de CC OO. Los sindicatos amenazan con acudir a los tribunales si prospera la medida. "El Gobierno de la Comunidad de Madrid, presidido por Aguirre, ha hecho de los sindicatos su objetivo a derribar, pero estos en ningún momento han cedido al chantaje y la extorsión, ni se han dejado engañar por sus mentiras, estando siempre vigilantes de sus políticas neoliberales y privatizadoras", mantienen desde UGT y CC OO .

La presidenta de Madrid ya advirtió hace unos meses de que reducir costes en la Consejería de Educación disminuiría de 190 a 70 los liberados sindicales. Ocurrirá algo parecido en la sanidad madrileña. Cuando se implante definitivamente el área única sanitaria, los liberados sindicales (su equivalente en horas) se reducirán de 918 a 90. Con este escenario, Aguirre se presenta ante el último debate sobre el estado de la región de la legislatura. A diferencia del celebrado el año anterior, la presidenta regional comparece con menos presión. El debate del año pasado estuvo marcado por el caso Gürtel y el supuesto caso de espionaje. En aquella ocasión, Aguirre mantuvo una actitud de guante blanco con la oposición (PSM e IU). Ni los socialistas ni los diputados de IU supieron sacarle los colores a Aguirre en el debate del año pasado. La portavoz socialista, Maru Menéndez, estaba más preocupada por resguardar al presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, de las críticas de Aguirre por su política económica.

Hoy se espera que Aguirre, una vez que su Gobierno ha digerido los casos de corrupción, afile el cuchillo. La situación económica lo empaña todo. Y aprovechará su oportunidad para afear a los socialistas la gestión que ha realizado Zapatero con la crisis y los bandazos que ha dado en su gestión. La presidenta recuperará uno de sus caballos de batalla durante este año: su oposición a la subida de impuestos.

La oposición tendrá que lidiar con sus fantasmas internos. Los socialistas andan divididos con las primarias para decidir quién será el candidato que se enfrentará a Aguirre. Uno de los focos del debate era ver juntos a los aspirantes socialistas. Pero la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, confirmó ayer que no asistirá al acto. El que sí acudirá será Gómez, quién buscará la foto con la presidenta. Por su parte, Gregorio Gordo, portavoz de IU, tendrá una magnífica oportunidad para demostrar su liderazgo al frente de la coalición de izquierdas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de septiembre de 2010