Los sindicatos amenazan con bloquear la fusión de las cajas

Los trabajadores exigen un acuerdo en torno a las prejubilaciones y las bajas

"No nos hemos levantado de la mesa por responsabilidad, porque hay casi 8.000 familias pendientes de todo". Luis Mariño, de CC OO, sindicato mayoritario en las cajas y uno de los negociadores en la mesa laboral de la fusión, advirtió ayer que nada ha cambiado tras retomar las conversaciones para alcanzar un acuerdo en torno al modelo de prejubilaciones y bajas incentivadas para afrontar la integración de Caixa Galicia y Caixanova.

"Ni siquiera entramos a valorarla, nos hemos limitado a escuchar la propuesta", que tiene algunos cambios "puntuales" sobre los planteamientos iniciales, al ofrecer los directivos de ambas entidades que las salidas se formalicen con el 75% del salario, al margen de las aportaciones a los planes de pensiones, que serían adicionales. También hay matices en torno a las bajas incentivadas, con una propuesta de 35 días por año trabajado.

Los representantes critican el "desmantelamiento" del Banco Gallego

Nada parece convencer a los sindicatos ante la "inmovilidad práctica" en la que están instalados los negociadores de las cajas. También recelan de las fechas aportadas por las entidades para cerrar el acuerdo, el 30 de septiembre, para proceder en los primeros días de octubre a aprobar el protocolo de fusión en los consejos de administración, paso previo a su validación en las asambleas generales de la primera quincena de ese mismo mes. Y es precisamente ese calendario a lo que se agarran los representantes sindicales, que mantienen que sin pacto laboral previo no apoyarán la fusión en los consejos y las asambleas de Caixa Galicia y Caixanova, en los que tienen representación. Tras el encuentro, CC OO, CSICA y CIG hicieron público un comunicado en el que advierten: "De no variar en 180 grados la posición las cajas en la próxima reunión [fijada para el jueves que viene] no se contará con nuestra firma en el documento empresarial, con el objetivo de llegar a un acuerdo antes de las asambleas".

Todos los representantes sindicales en la mesa (CC OO, CSICA, CIG, UGT y CGT) reclamaron datos más concretos "y sin errores" sobre el número de oficinas y de empleos que se perderán, unos 1.200 en términos globales. José Ramón de Pliego, de UGT, que mantiene abiertas diferencias con el resto de las centrales, ironizó que el hecho de que las cajas quieran un acuerdo antes del 30 de septiembre "es lo único positivo" del encuentro, pero al mismo tiempo apuntó que el 75% del sueldo para las prejubilaciones es una oferta "totalmente alejada" de la que defiende esta central, que pide entre el 90% y 100%. Los sindicatos insisten en que ese planteamiento de partida en la negociación es un techo de máximos a rebajar por la vía del pacto "buscando alternativas y mejoras en otros aspectos de un acuerdo que es muy amplio", pero critican la inflexibilidad de ambas entidades.

Prueba del recelo ante el ritmo de las negociaciones, los representantes sindicales criticaron el reciente giro en la política laboral de una de las participadas por Caixanova, el Banco Gallego, que ha procedido a "desmantelar" el departamento de extranjero de su sede de A Coruña, con la supresión de cinco puestos de trabajo. Las centrales hicieron explícito en el encuentro de ayer que la entidad bancaria "aprovechando la época veraniega, el 30 de julio, a las 14.00 horas, entregó cartas de despido a compañeros del Departamento de Extranjero, por externalizar este servicio".

Los sindicatos ven estas medidas como la activación de un ajuste laboral mayor en el Banco Gallego, donde en unos años han pasado "de 100 a 70 empleados en central de A Coruña", según Antonio Cruzado, uno de sus responsables sindicales. Frente a estas acusaciones, y ante los temores entre los representantes sindicales de que se llegue a aplicar un expediente de regulación de empleo en la entidad bancaria, desde la dirección explicaron ayer que "la externalización de este único departamento afecta a un grupo reducido de trabajadores de la entidad, que en su mayoría han aceptado las alternativas propuestas por Banco Gallego".

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 27 de agosto de 2010.