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Conflicto en la frontera de Melilla

Rajoy conoció el propósito de su antecesor solo 12 horas antes

El PP decidió el lunes lanzarse de lleno sobre el conflicto de Melilla y enviar allí al miembro de su dirección que está de guardia esta semana: el secretario de Comunicación, Esteban González Pons. Pero a José María Aznar, de vacaciones en Marbella, le debió de parecer poco, porque tomó la decisión de acudir él mismo a la ciudad norteafricana. Nunca la pisó en viaje oficial en ocho años como presidente del Gobierno, pero el martes por la noche, solo 12 horas antes de salir hacia Melilla, llamó a Mariano Rajoy desde Marbella para comunicarle su decisión de viajar ayer mismo. El líder del PP se limitó a darle su apoyo. González Pons solo se enteró a su vuelta a Madrid de la visita de Aznar. Pons recibió una indicación del Ministerio del Interior para eliminar de su agenda una visita a la frontera con Marruecos, para evitar aumentar la tensión. Aznar, en cambio, sí incluyó la visita a la frontera, aunque solo durara unos minutos. Y su estancia en Melilla en pleno conflicto no le fue comunicada al Gobierno español ni por el ex presidente ni por el PP.

Ayer, en el Comité de Dirección del PP no hubo ni una sola crítica a la decisión de Aznar y sí muchas al Gobierno por la forma en la que ha gestionado el conflicto. Es más, nadie habló de Aznar siquiera. Y hubo unanimidad en insistir en el asunto como arma de oposición al Gobierno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de agosto de 2010