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Conflicto en la frontera de Melilla

El ex presidente evitó las visitas en sus años de mandato

José María Aznar inició su mandato en 1996 como le aconsejó su antecesor en el cargo, Felipe González. Su primera visita al extranjero fue a Marruecos, el 27 de mayo, y allí intercambió gestos de buena voluntad con el rey Hassan II.

Como su antecesor, José María Aznar tampoco quiso visitar Melilla como presidente del Gobierno para no incomodar al país vecino, ni dejó que el rey Juan Carlos lo hiciese.

Solo unos meses antes de llegar al Gobierno, en la campaña electoral de 1996, Aznar prometió regresar a Ceuta y Melilla para saldar una deuda que, según dijo entonces, habían contraído los Gobiernos de Felipe González al no visitar las ciudades autónomas. Pero no cumplió.

Aznar evitó durante sus años de mandato los viajes institucionales como presidente del Gobierno a Melilla, incluso cuando la tragedia se cebó con la ciudad autónoma, como ocurrió a finales de 1997 tras la rotura de un gran depósito de agua que causó 11 muertos.

Su ausencia provocó un fuerte malestar en sus propias filas. Hasta el punto de que el PP de esa localidad se quejó del abandono que padecía Melilla, del que culpó al Gobierno de José María Aznar y a la dirección nacional del partido. "Ningún representante del Gobierno o del partido que le apoya se ha desplazado a la ciudad a los funerales de las víctimas", señalaba entonces un informe del PP de Melilla.

Unos meses antes, ni Aznar ni el Rey de España acudieron a los actos del V Centenario de la incorporación de Melilla a la Corona de Castilla.

El ex presidente del Gobierno solo acudió a Melilla como líder del PP en la precampaña electoral de 2000 para un mitin en el que apenas logró llenar la mitad del aforo de un polideportivo y cargó contra el GIL, partido que entonces tenía posibilidades de arrebatar al PP la hegemonía en la ciudad autónoma.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de agosto de 2010